La cuenta corriente del balance cambiario acumula 5 meses consecutivos en terreno positivo. En agosto, el superávit fue de USD 806 millones, de acuerdo con datos oficiales del Banco Central.
No obstante, todo superávit parece ínfimo en comparación con la compra de dólares de los argentinos: en agosto, se hicieron de USD 2.677 millones, más de 3 veces la cuenta corriente.
La cuenta bienes se mostró positiva por USD 3.176 millones, récord para un agosto desde el 2003.
Dicho saldo resultó suficiente para cubrir el déficit de servicios por USD 712 millones y el pago de intereses netos por USD 1.651 millones y egresos netos de utilidades, dividendos y otras rentas por USD 475 millones.
Así, la cuenta corriente acumula en el año un superávit de USD 4.338 millones. Asimismo, en los últimos doce meses, también muestra un resultado positivo por USD 4.488 millones.
Los cobros por exportaciones alcanzaron los USD 8.795 millones (récord para un agosto, trepando 33% interanual) mientras que se pagaron importaciones por USD 5.618 millones (una baja de 2% i.a.).
El 38% de esas exportaciones (USD 3.324 millones) están explicadas por el sector Oleaginosas. Bastante por detrás, le siguió el sector petróleo con un 15% (USD 1.318 millones), en el marco del boom de Vaca Muerta.
El tercer lugar en importancia lo ocupa Alimentos, Bebidas y Tabaco, con exportaciones por USD 1.133 millones (13% del total).
Completan el podio, con 10% de las ventas la industria automotriz (USD 896 millones) y con el 6% la minería (USD 541 millones).
La cuenta financiera, por su parte, resultó deficitaria por USD 1.061 millones, luego del verde de julio (USD 2.191 millones), dado que los préstamos a privados por USD 1.297 millones, no fueron suficientes para cubrir:
De acuerdo con el informe del Banco Central, 1,7 millones de individuos compraron billetes, mientras que unos 734 mil vendieron.
El BCRA estima que unos USD 1.100 millones quedaron depositados en bancos locales y USD 700 millones incrementaron la posición de activos externos, y unos USD 900 millones fueron destinados a cubrir los gastos realizados con tarjeta.
En el último año, la formación de activos externos, denominada “fuga de capitales” alcanzó los USD 33.730 millones. Desde la habilitación de compras de dólares en abril de 2025, ya suma USD 51.649 millones.
Si bien tras las elecciones de octubre, el apetito por la compra de dólares se redujo, sigue siendo un factor muy relevante.
En agosto, la compra de divisas fue 3 veces más que el superávit de la cuenta corriente. En el último año, se compraron 7,5 veces más de dólares que el saldo positivo de la cuenta corriente.
Deja así muchas señales de alarma de cara al año que viene, cuando la previa electoral desate un apetito por la dolarización de carteras.