Brasil pasó en menos de dos años de construir un mercado nacional regulado de apuestas online a prohibir su funcionamiento. Luiz Inácio Lula da Silva anunció este viernes una medida ejecutiva que entra en vigor inmediatamente, cuando faltan nueve días para la primera vuelta presidencial del 4 de octubre. El Congreso tendrá 120 días para aprobarla si quiere que continúe vigente.
El giro afecta realidades muy distintas. Para una familia que perdió parte de sus ingresos apostando, el cierre puede significar cortar el acceso a una actividad que el Gobierno vincula con endeudamiento y problemas de salud pública. Para las compañías autorizadas, significa que unas reglas construidas desde 2023 y aplicadas plenamente desde enero de 2025 cambian cuando todavía tienen licencias vigentes.
El Ministerio de Hacienda había establecido que cada autorización nacional costaba R$ 30 millones, permitía operar hasta tres marcas y tenía una duración de cinco años. Desde el 1 de enero de 2025 solo las compañías autorizadas podían actuar legalmente a escala nacional.
Ahora ese modelo enfrenta una revisión mucho más profunda que aumentar impuestos o restringir publicidad. El Gobierno sostiene que el gasto en apuestas está dañando los presupuestos familiares. Encuestas recientes mostraban que aproximadamente tres cuartas partes de los brasileños apoyaban una prohibición completa.
La proximidad de las elecciones añadió inmediatamente una discusión sobre el momento elegido. El senador Flávio Bolsonaro calificó la medida de "populista, hipócrita y políticamente motivada". Esa es la interpretación del candidato opositor; el Gobierno la presenta como una respuesta a un problema de salud pública y endeudamiento.

El debate que seguirá en el Congreso será también una discusión sobre previsibilidad. Brasil deberá decidir si mantiene la prohibición completa o vuelve a un sistema regulado que hasta esta semana concedía licencias por cinco años. Para apostadores, empresas y trabajadores vinculados al sector, los próximos 120 días determinarán si el cambio termina siendo permanente.