Irán puso sobre la mesa una posible reapertura del estrecho de Ormuz, pero dejó claro que esa negociación no incluye renunciar a sus principales posiciones nucleares. Un alto funcionario iraní dijo este viernes a Reuters que el paso marítimo continuará cerrado hasta que Estados Unidos cumpla todas las condiciones planteadas por Teherán.
El estrecho convierte una negociación entre gobiernos en un problema que termina llegando a barcos, empresas y consumidores. Como referencia previa a la actual guerra, por Ormuz circularon durante el primer semestre de 2025 unos 20,9 millones de barriles diarios, equivalentes aproximadamente al 20% del consumo mundial de líquidos petroleros. Las rutas terrestres disponibles solo podían sustituir una fracción de ese volumen.
La propuesta iraní contempla que, una vez aceptadas sus condiciones, las hostilidades terminen en siete días. Teherán reclama que Washington levante el bloqueo naval sobre sus puertos, libere fondos iraníes congelados y suspenda sanciones petroleras.
Pero el funcionario iraní separó esa oferta del expediente nuclear. Según explicó, Irán no aceptará renunciar al enriquecimiento de uranio ni enviar fuera del país sus reservas altamente enriquecidas, una de las exigencias planteadas por Estados Unidos. Teherán sostiene que su programa no busca fabricar armas nucleares.

La diferencia importa porque abrir Ormuz puede reducir una presión inmediata sobre el transporte energético sin resolver el desacuerdo nuclear que alimenta parte del conflicto. La Agencia Internacional de Energía Atómica estimaba que Irán disponía de 440,9 kilos de uranio enriquecido al 60% antes de los ataques de junio de 2025, aunque Reuters señala que no está claro cuánto sobrevivió.

El siguiente movimiento depende de Washington. Si Estados Unidos acepta discutir el plan de siete días, ambas partes todavía tendrán que resolver qué ocurre primero: el alivio económico reclamado por Teherán, la reapertura efectiva del estrecho o las negociaciones nucleares. Por ahora, Irán ha vinculado las dos mesas, pero no ha ofrecido las mismas concesiones en ambas.