por Redacción NewsDigitales
La inteligencia artificial dejó de ser una cuestión reservada al ámbito tecnológico y comenzó a ocupar un lugar central en las discusiones sobre el funcionamiento de los Estados. En ese escenario, un nuevo diplomado regional propone analizar cómo las herramientas de IA pueden modificar la gestión pública, la economía y las relaciones de poder en América Latina.
El programa se denomina “Inteligencia Artificial, Poder y Soberanía Democrática”, será completamente virtual y comenzará el 26 de octubre. Tendrá una duración de seis semanas y una carga estimada de 30 horas, con una propuesta orientada a dirigentes, funcionarios, equipos técnicos estatales y profesionales vinculados con las políticas públicas.

Entre los integrantes del cuerpo docente estará el expresidente argentino Alberto Fernández, quien tendrá a su cargo el módulo “Gobierno aumentado”.
El objetivo es abordar las consecuencias políticas e institucionales de una tecnología que ya interviene en áreas cada vez más amplias de la administración y la actividad económica.
Entre los temas previstos aparecen la soberanía tecnológica, la seguridad, la ética, la regulación y los mecanismos de control democrático. La pregunta de fondo es cómo incorporar inteligencia artificial a la gestión estatal sin que las decisiones públicas queden determinadas exclusivamente por herramientas desarrolladas y controladas fuera de las propias estructuras democráticas.
El programa tampoco exige conocimientos previos de inteligencia artificial, lo que permite que la discusión esté dirigida a personas vinculadas con la gestión y las políticas públicas, aun cuando no tengan formación técnica específica.
La capacitación reunirá a referentes políticos y académicos de diferentes países de la región. El excanciller ecuatoriano Guillaume Long abordará la dimensión geopolítica de la inteligencia artificial, mientras que el dirigente chileno Marco Enríquez-Ominami trabajará sobre poder, comunicación y liderazgo.
El economista ecuatoriano Andrés Arauz tendrá a su cargo el eje relacionado con productividad y futuro del empleo. A ellos se sumarán especialistas que participarán de los distintos contenidos vinculados con tecnología, democracia, soberanía y políticas públicas.
La apertura estará a cargo del expresidente de Ecuador Rafael Correa, mientras que el cierre contará con la participación del exmandatario colombiano Ernesto Samper.
Uno de los aspectos centrales de la propuesta será trasladar la discusión tecnológica al terreno concreto de la administración. La capacitación prevé un laboratorio final destinado a que los participantes elaboren proyectos de aplicación de inteligencia artificial a políticas públicas.
La consigna contempla aspectos que habitualmente quedan fuera de las discusiones sobre IA: marco jurídico, presupuesto, cronograma de implementación e indicadores para evaluar los resultados. De esta manera, el programa busca vincular el debate conceptual con problemas concretos de gestión.
La organización estableció 100 cupos y un arancel de 300 dólares, además de un sistema de becas parciales. La propuesta contempla también alternativas de certificación para quienes accedan a una beca.
Detrás de la incorporación de inteligencia artificial al Estado aparece una discusión más amplia sobre el control de los datos, los algoritmos y la infraestructura tecnológica. Para los organizadores, esos elementos forman parte de una nueva dimensión de la soberanía que los países latinoamericanos deberán abordar.
El diplomado plantea así una discusión que combina tecnología, política y administración pública: qué tareas pueden ser automatizadas, qué decisiones requieren supervisión humana y qué reglas deberían establecer los Estados para evitar que la innovación tecnológica avance por fuera de los controles institucionales.
La iniciativa fue desarrollada con participación de UNIGOBE, la Universidad Nacional del Oeste, Fundación Progresa, LATIR y LATITUD, además del Grupo de Puebla. Con ese marco, la inteligencia artificial aparece como el punto de partida para discutir una cuestión más amplia: cómo se organizará el poder público en una región que empieza a incorporar herramientas capaces de transformar la manera en que se toman y ejecutan las decisiones.