por Redacción NewsDigitales
El Presupuesto 2027 y la reforma electoral impulsada por el Gobierno de Javier Milei comenzaron a generar posiciones diferentes entre los gobernadores aliados y dialoguistas. Mientras el oficialismo busca avanzar con ambas iniciativas, los mandatarios provinciales analizan su impacto y condicionan su respaldo a reclamos propios.

La principal diferencia aparece alrededor de las PASO. El Gobierno pretende eliminarlas, pero varios gobernadores consideran que deberían mantenerse o, en algunos casos, suspenderse solamente para 2027. El debate se cruza además con las estrategias electorales de cada provincia.
En la Ciudad de Buenos Aires, el jefe de Gobierno Jorge Macri ya expresó su rechazo a la eliminación de las primarias. El dirigente del PRO defendió las PASO como una herramienta para resolver internas de cara a la sociedad y consideró que el costo de una elección no debería ser el argumento para eliminarlas.
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, mantiene una posición diferente. Aunque sostiene vínculos con la Casa Rosada, respaldó la eliminación de las PASO al considerar que representan un gasto innecesario y una herramienta obsoleta. Al mismo tiempo, su entorno planteó reparos sobre el ajuste que afecta al sector universitario.
En Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo también mantiene una posición diferenciada. Si bien anticipó que respaldará la iniciativa presupuestaria elaborada por el equipo económico, confirmó que las PASO continuarán vigentes en su provincia en 2027.

El caso de Tucumán es todavía más complejo. El gobernador Osvaldo Jaldo se mostró dispuesto a acompañar el Presupuesto, aunque reclamó tiempo para estudiar los detalles y busca negociar con Nación recursos para obras que ya están en ejecución. En cuanto a las primarias, se pronunció a favor de mantenerlas como mecanismo para resolver las diferencias internas del peronismo provincial.
En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz decidió postergar una definición sobre ambos proyectos. La relación con la Casa Rosada atraviesa un momento de tensión por la falta de respuestas a reclamos provinciales, entre ellos el mantenimiento de las rutas nacionales.

Sáenz advirtió que “la paciencia se va acabando” frente a lo que considera una falta de reciprocidad hacia los gobernadores que acompañaron al Gobierno. Sobre las PASO, su postura se acerca a la posibilidad de suspenderlas, de acuerdo con la posición que también expresó la senadora salteña Flavia Royón.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, aparece entre quienes respaldan las dos iniciativas del Gobierno. Sin embargo, su posición no garantiza automáticamente los votos de los legisladores catamarqueños, que mantienen autonomía respecto de la conducción provincial.
En Misiones, el gobernador Hugo Passalacqua anticipó que estudiará en profundidad el Presupuesto y defendió la continuidad de las PASO. En esa posición coincidió con Axel Kicillof, en una señal que marcó diferencias con la estrategia electoral de la Casa Rosada.
Del otro lado aparecen Marcelo Orrego, Ignacio Torres y Rogelio Frigerio, aunque sus definiciones todavía están condicionadas por la postura que adopte formalmente el PRO. En ese sector consideran que las primarias deberían suspenderse y no eliminarse definitivamente. Sobre el Presupuesto, esperan avanzar primero con un análisis detallado.

En San Luis, el gobernador Claudio Poggi mostró una mayor cercanía con la Casa Rosada y ya mantuvo conversaciones con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, sobre el proyecto presupuestario.
Mientras tanto, en Chaco, el gobernador radical Leandro Zdero respalda las dos iniciativas que impulsa Milei. La provincia ya suspendió las PASO y, en paralelo, el mandatario negocia recursos para obras antes de otorgar un aval definitivo al Presupuesto.
El escenario muestra así un mapa federal fragmentado. El Gobierno tiene gobernadores dispuestos a acompañar sus proyectos, pero también enfrenta pedidos de modificaciones, reclamos por recursos y diferencias sobre el futuro de las primarias.
La discusión sobre el Presupuesto 2027 y las PASO queda, de esta manera, atada a una negociación política más amplia. Mientras Milei busca sostener su agenda legislativa, los gobernadores intentan utilizar esos debates para defender intereses provinciales y preservar margen de decisión de cara a las elecciones de 2027.