27/09/2026 - Edición Nº1328

Política

HISTORIA

La Falda 1957: una declaración de principios del sindicalismo combativo

27/09/2026 | Aprobado por las 62 Organizaciones, el documento propuso cambios profundos en la economía, la propiedad de la tierra, el comercio exterior y la participación de los trabajadores.



El 27 de septiembre de 1957, mientras la Argentina atravesaba una etapa de fuerte conflictividad política y sindical bajo el gobierno de facto de la Revolución Libertadora, las 62 Organizaciones protagonizaron una huelga general. Pocas semanas después, en octubre, un plenario nacional de delegaciones regionales de la CGT y de las 62 Organizaciones se reunió en La Falda, Córdoba, donde aprobó un programa que trascendía ampliamente las reivindicaciones habituales de los sindicatos.

El llamado Programa de La Falda fue concebido como una propuesta económica y social integral. El documento planteaba definiciones sobre el comercio exterior, los recursos naturales, el sistema financiero, la industria, la propiedad de la tierra y la participación de los trabajadores en la conducción de las empresas.

Un sindicalismo que discutía el modelo económico

Para comprender el alcance del programa hay que situarlo en el contexto de 1957. El peronismo permanecía proscripto y buena parte de sus dirigentes políticos y sindicales se encontraba perseguida o limitada en su actividad pública. En ese escenario, las organizaciones obreras buscaban reconstruir una representación sindical que pudiera intervenir también en las grandes discusiones económicas.

El documento reclamó el control estatal del comercio exterior, una política destinada a fortalecer el mercado interno y el desarrollo de la industria pesada, además de la nacionalización de sectores considerados estratégicos. También planteó que el crédito debía encontrarse bajo control estatal para orientar los recursos financieros hacia objetivos productivos.

La propuesta incluía, entre otras medidas, la nacionalización de los recursos naturales y de servicios considerados fundamentales para la economía. Petróleo, gas, energía y otras áreas estratégicas aparecían vinculadas con una concepción en la que el Estado debía conservar capacidad de decisión sobre los principales resortes económicos del país.

La cuestión agraria y la propiedad de la tierra

Uno de los capítulos más importantes estuvo dedicado al campo. El Programa de La Falda propuso una reforma agraria integral y planteó la expropiación del latifundio, dentro de una concepción que vinculaba el derecho de propiedad con la función económica y social de la tierra.

La cuestión agraria no aparecía aislada del resto del programa. Para sus autores, la estructura de propiedad rural estaba relacionada con la distribución de la riqueza, el desarrollo del mercado interno y las posibilidades de industrialización. Por eso, la reforma del campo formaba parte de una transformación económica más amplia.

El control obrero de las empresas

El documento también avanzó sobre un terreno que excedía las relaciones tradicionales entre empresarios y trabajadores: la organización interna de las empresas. El programa reclamaba participación obrera en la dirección y control de la producción, junto con mecanismos destinados a conocer costos, ganancias y condiciones de comercialización.

La propuesta estaba acompañada por otras reivindicaciones laborales y sociales, entre ellas el salario mínimo, vital y móvil, una política de previsión social integral, el control popular de los precios y garantías para la actividad sindical. De esta manera, el programa combinaba derechos laborales con una concepción general sobre el funcionamiento de la economía.

Un programa en tiempos de proscripción

La importancia histórica de La Falda también reside en el momento en que fue elaborado. El movimiento obrero organizado atravesaba un período de persecución política y reorganización sindical, pero consiguió formular un documento que pretendía fijar una posición propia frente al rumbo económico del país.

A diferencia de una plataforma limitada a reclamos gremiales, el Programa de La Falda presentó una visión completa sobre producción, comercio, recursos naturales, crédito, tierra, industria y derechos sociales. Esa amplitud explica por qué el documento quedó incorporado a la historia política y sindical argentina como uno de los programas económicos más importantes elaborados por el movimiento obrero durante la etapa posterior al derrocamiento de Juan Domingo Perón.

La Falda, una discusión que quedó escrita

El Programa de La Falda fue fundamentalmente, una declaración programática elaborada por organizaciones sindicales en un período de proscripción y conflicto político. Su importancia histórica está precisamente en haber dejado por escrito qué modelo económico y social defendía una parte central del sindicalismo argentino en 1957, en un contexto de férrea dictadura militar.