La princesa Kako de Japón protagonizó este domingo una de sus apariciones públicas más particulares. Frente a estudiantes de todo el país, pronunció su mensaje utilizando lengua de señas durante la apertura de una competencia nacional que reúne a jóvenes especializados en teatro, danza y distintas expresiones artísticas.
El encuentro se realizó en la ciudad de Tottori, donde tuvo lugar la 13.ª edición del Concurso Nacional de Performance en Lengua de Señas para estudiantes secundarios. Kako llegó al auditorio poco antes de las 9 de la mañana y fue recibida por las autoridades locales antes de ingresar a la ceremonia.
Durante su intervención, la princesa pidió que crezca la comprensión hacia las personas que no oyen o tienen dificultades auditivas, pero también hacia quienes viven situaciones diferentes a las propias. Su mensaje apuntó a construir una sociedad en la que todos puedan sentirse seguros y comprendidos.
Luego permaneció entre el público para observar las actuaciones y acompañó a los participantes con aplausos realizados en lengua de señas.
El certamen contó este año con 16 equipos provenientes de 11 prefecturas, seleccionados entre decenas de grupos que participaron de la etapa clasificatoria.
Los estudiantes presentaron obras teatrales, coreografías y otras performances en las que la lengua de señas se convirtió en la herramienta central para transmitir historias, emociones e ideas.
Kako también conversó con los participantes. Durante los encuentros previos les preguntó cómo habían preparado sus actuaciones y cuáles habían sido las mayores dificultades durante los ensayos. Al finalizar la competencia, volvió a encontrarse con algunos de los ganadores y los felicitó personalmente por sus presentaciones.

La presencia de Kako no fue casual. La princesa mantiene desde hace más de una década un vínculo constante con la comunidad sorda japonesa y con este mismo concurso. Participó por primera vez de la competencia en 2014, cuando tenía 19 años y asistió junto a su madre, la princesa Kiko. Un año después regresó sola y utilizó por primera vez lengua de señas durante un mensaje público.
Con el paso del tiempo profundizó ese vínculo. Desde 2021 trabaja como empleada de medio tiempo en la Federación Japonesa de Sordos y suele participar de encuentros relacionados con la inclusión y la accesibilidad.

En los últimos años incluso comenzó a ofrecer algunos de sus mensajes únicamente mediante señas, sin acompañarlos con la voz, para evitar transmitir la idea de que esta forma de comunicación necesita necesariamente del lenguaje oral.
Durante su visita a Tottori, Kako también conoció proyectos artesanales de la región y compartió actividades con residentes de un centro para adultos mayores.
Sin embargo, la imagen que marcó la jornada fue la de la princesa comunicándose directamente con los estudiantes a través de sus manos, en un evento que volvió a colocar a la inclusión en el centro de una actividad de la familia imperial japonesa.