En 2006, cuando las ficciones argentinas todavía tenían un lugar central en la televisión abierta, Canal 9 apostó por una historia diferente. El 20 de marzo de aquel año estrenó El tiempo no para, una telenovela producida por Underground que combinó drama, romances, secretos y una buena dosis de sensualidad.
La ficción se emitía de lunes a viernes a las 23 y permaneció en pantalla hasta el 23 de noviembre de 2006, con un total de 160 episodios. Según los datos de la ficha de la producción, registró un promedio de audiencia de 5 puntos.
Pero si algo convirtió a El tiempo no para en una ficción particular para aquella época fue su elenco: Valentina Bassi, Antonio Birabent, Belén Blanco, Julieta Cardinali, Luciano Castro, Rafael Ferro, Dolores Fonzi, Julieta Ortega, Walter Quiroz y Gonzalo Valenzuela, además de la participación de Nacha Guevara.
La trama comenzaba con un hecho dramático: Martín, uno de los integrantes de un antiguo grupo de amigos, se suicidaba y dejaba una carta en la que revelaba los secretos de quienes habían formado parte de su círculo íntimo. El episodio obligaba a los protagonistas a reencontrarse después de varios años y, a partir de ese momento, comenzaban a salir a la luz situaciones que habían permanecido ocultas.
El grupo estaba integrado por Lola, Pablo, Julia, Valeria, Nacho, Bruno, Gonzalo y Matías, personajes interpretados por Dolores Fonzi, Walter Quiroz, Julieta Ortega, Valentina Bassi, Gonzalo Valenzuela, Antonio Birabent, Luciano Castro y Federico Amador, respectivamente. Así, lo que parecía ser simplemente el reencuentro de viejos amigos se transformaba en una historia de amores cruzados, infidelidades, conflictos y secretos del pasado.
El tiempo no para también quedó asociada a una televisión mucho más desprejuiciada que la actual. Las relaciones sentimentales, los cuerpos y las escenas de intimidad tenían un peso importante dentro de la historia. El atractivo estaba, además, en una generación de actores que con el paso de los años se convertiría en protagonista habitual de las ficciones. Castro y Valenzuela, por ejemplo, todavía estaban construyendo la imagen de galanes que posteriormente los convertiría en figuras centrales de la televisión y el teatro.
Otro elemento que terminó identificando a la novela fue su cortina musical. El tema principal fue “El tiempo no para”, canción compuesta originalmente por Cazuza e interpretada para la ficción por Fabiana Cantilo. La elección tenía además un significado particular porque acompañaba una historia atravesada justamente por el paso de los años, los vínculos que se transforman y los secretos que permanecen escondidos hasta que finalmente salen a la luz.
Aunque no se llevó todos los premios, la producción consiguió reconocimiento dentro de la industria y recibió varias nominaciones a los Premios Martín Fierro 2006. Entre ellas estuvieron la candidatura a Mejor telenovela y las nominaciones de Valentina Bassi y Nacha Guevara como actrices protagonistas de novela. También fueron reconocidos con nominaciones Mirta Busnelli, Ana María Picchio y Fabián Vena por sus participaciones especiales. A casi dos décadas de su estreno, El tiempo no para forma parte de esa televisión argentina que apostaba por elencos fuertes, historias corales y ficciones adultas en la pantalla abierta.