por Redacción NewsDigitales
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, aceleró las conversaciones con los gobernadores radicales para intentar destrabar la suspensión de las PASO. El funcionario busca reunir a Carlos Sadir, Leandro Zdero, Juan Pablo Valdés, Maximiliano Pullaro y Alfredo Cornejo antes del viaje de Javier Milei a París.
La negociación tiene un límite concreto: el Gobierno pretende que la reforma electoral avance durante octubre y necesita asegurarse los votos en el Senado, donde el bloque de la UCR aparece como uno de los principales obstáculos para modificar el sistema de selección de candidatos.

Santilli intenta concretar una reunión con los cinco mandatarios antes de la partida presidencial. Si el encuentro no fuera posible, la alternativa que analiza la Casa Rosada es organizar una cena con Milei durante la Argentina Week en la capital francesa.
La ofensiva se aceleró después de que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, planteara dentro del Gobierno que la resistencia de los senadores radicales constituye una de las trabas para avanzar con la suspensión de las primarias.
El bloque radical del Senado tiene diez integrantes, aunque no todos responden políticamente a los cinco gobernadores. Esa diferencia vuelve más compleja la negociación que encabeza Santilli.
En Jujuy, por ejemplo, Carlos Sadir no cuenta con senadores radicales propios: las bancas de su provincia están ocupadas por los libertarios Ezequiel Atauche y Vilma Facunda Bedia, además de la peronista Carolina Moisés.
Algo similar ocurre con los senadores Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama, cuyos distritos están gobernados actualmente por el peronismo. La capacidad de influencia de los mandatarios radicales sobre esos legisladores, por lo tanto, es diferente.

El caso de Alfredo Cornejo aparece como uno de los más sensibles para la Casa Rosada. El gobernador mendocino mantiene una posición más dura porque no tiene garantías de que el Gobierno nacional descarte una eventual candidatura de Luis Petri para la Gobernación de Mendoza.
Los senadores mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri ya mostraron autonomía frente al oficialismo al votar en contra de la ley que modificó los subsidios de la Zona Fría y condonó deudas de Edesur y Edenor.
La discusión sobre las PASO excede el debate legislativo. Para los sectores de la UCR que buscan preservar esa herramienta, las primarias pueden funcionar como un mecanismo para ordenar candidaturas y eventuales alianzas de cara a 2027.
En Corrientes, además, aparece una diferencia dentro del propio radicalismo. Juan Pablo Valdés mantiene una relación cercana con la Casa Rosada, mientras su hermano Gustavo Valdés, exgobernador, participa de conversaciones vinculadas con la posibilidad de construir una alternativa presidencial radical.

Por eso, la negociación que lleva adelante Santilli combina dos planos: conseguir votos para una reforma electoral y, al mismo tiempo, evitar que los gobernadores radicales interpreten la suspensión de las PASO como una amenaza para sus propios armados políticos.
El Gobierno quiere que la modificación quede resuelta durante octubre. En la Casa Rosada sostienen que el calendario electoral obliga a definir las reglas con anticipación, mientras los gobernadores buscan preservar margen para discutir su estrategia durante los próximos meses.
La eventual cena de Milei con los gobernadores en París sería así una instancia política adicional para intentar acercar posiciones. Santilli busca cerrar primero el frente radical y convertir una negociación que hoy está trabada en un acuerdo que permita al oficialismo avanzar con la reforma en el Congreso.