Felipe VI presidió este 28 de septiembre en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial el Capítulo de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, que se reúne cada dos años. La Casa Real confirmó que, como Soberano de la Orden, impuso condecoraciones por nuevos ingresos y ascensos, antes del homenaje a los caídos, el desfile de la Guardia Real y la sesión capitular.
La Orden fue creada en 1814 y hoy distingue la constancia en el servicio y la conducta de oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. No es un reconocimiento automático por antigüedad: existen categorías, requisitos y un procedimiento reglado. El acto de este lunes reunió a autoridades civiles y militares y mantuvo en El Escorial una tradición de carácter profesional e institucional.
El ingreso inicial como Caballero o Dama Cruz exige veinte años de servicio computable. El reglamento vigente prevé cinco años más para obtener la Encomienda y otros cinco para alcanzar la Placa; la Gran Cruz requiere al menos tres años adicionales y empleo de oficial general. El cálculo puede sumar determinados periodos de servicio y descontar otros, por lo que la antigüedad nominal no siempre coincide con el tiempo reconocido.
El tiempo de servicio es solo una parte del expediente. La Asamblea Permanente puede valorar antecedentes disciplinarios y penales, informes personales y otras circunstancias para determinar la conducta exigida; la solicitud pasa por órganos de personal y Cancillería. Felipe VI no selecciona por sí solo a cada candidato: como Soberano preside el Capítulo y expide Reales Cédulas, una función distinta de su representación diplomática también abordada por News Digitales.

Las concesiones siguen vías diferentes según la categoría. La Gran Cruz se aprueba mediante real decreto acordado en Consejo de Ministros, mientras Placa, Encomienda y Cruz se otorgan por orden de la persona titular de Defensa. El reglamento fija seis meses para resolver y establece que estas distinciones no generan pensión, por lo que el reconocimiento tiene carácter honorífico y profesional, no de prestación económica.
Después del Capítulo, cada reconocimiento debe quedar respaldado por la resolución correspondiente y anotado en la documentación personal del militar. La página de la Casa Real confirma las imposiciones realizadas este lunes, pero no publica allí una nómina completa de condecorados. El siguiente paso verificable será revisar las disposiciones oficiales, sin atribuir grados o ascensos individuales antes de que exista constancia documental.