El gobierno de Javier Milei anunció este lunes que iniciará un arbitraje internacional contra el Reino Unido para frenar el proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las Islas Malvinas. Además, le dio a Londres un plazo de dos semanas.
Si el Reino Unido no cumple, la Argentina pedirá medidas urgentes al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, Alemania. Así lo informó la Oficina del Presidente en un comunicado.
Es el mismo camino que usó el gobierno de Cristina Kirchner en 2012, cuando la justicia de Ghana retuvo la Fragata Libertad, el buque escuela de la Armada, en el puerto de Tema. El reclamo venía del fondo NML Capital, que buscaba cobrar bonos de deuda argentina que no habían entrado en el canje posterior al default de 2001.
El 15 de diciembre de 2012, el Tribunal del Mar le ordenó a Ghana liberar la fragata de inmediato y sin condiciones, y permitirle zarpar con su tripulación. La decisión fue unánime: la firmaron los 21 jueces.
El fallo sostuvo que un buque de guerra es una expresión de la soberanía del país cuya bandera lleva y que goza de inmunidad. Cada país pagó sus propios gastos del proceso, y la Argentina recuperó el buque sin pagar el embargo.
La fragata zarpó de Tema el 19 de diciembre y Cristina Kirchner la recibió en Mar del Plata el 9 de enero de 2013. En ese discurso habló también de Malvinas. Se refirió a "otros que nos amenazan a 12.000 kilómetros o 14.000 kilómetros con venir a militarizar o invadir nuestras Islas Malvinas".
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 28, 2026
La estrategia de 2012 tuvo cuatro pasos:
El comunicado de este lunes sigue el mismo orden: primero el arbitraje, después las dos semanas y, si no hay respuesta, Hamburgo. Hoy la Argentina está en el primer paso.
La diferencia está en lo que se discute. En 2012, la inmunidad de un buque de guerra no estaba en duda: Ghana no la discutía.
En el caso de Sea Lion, Londres sostiene que "no tiene ninguna duda sobre su soberanía" en las islas. Además, hay un antecedente en contra de la Argentina. En 2010, la República de Mauricio llevó al Reino Unido a un arbitraje de la misma Convención por el archipiélago de Chagos, y el tribunal se negó a usar la Convención para decidir quién era el dueño del territorio.
Por eso, el reclamo argentino no pide que se defina la soberanía de Malvinas. Pide frenar la extracción de petróleo mientras la disputa siga abierta. Sea Lion está a unos 220 kilómetros al norte de las islas y las empresas planean sacar el primer petróleo en marzo de 2028.
La fragata había zarpado de Buenos Aires el 2 de junio de 2012 con 325 marinos, en su viaje anual de instrucción. Estuvo 78 días retenida en Tema.
El 20 de octubre, el canciller Héctor Timerman ordenó evacuar a la tripulación: 281 marinos volvieron a la Argentina y 44 se quedaron a bordo con el capitán. Dos días después, en cadena nacional, Cristina Kirchner advirtió: "Se podrán quedar con la fragata, pero no con nuestra dignidad".
El momento más tenso llegó el 7 de noviembre. Las autoridades del puerto de Tema cortaron el agua y la luz del buque e intentaron moverlo de muelle. Los marinos lo impidieron con rifles, hasta que la embajadora argentina Susana Pataro logró que depusieran las armas.