por Redacción NewsDigitales
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, recorrió este lunes la obra del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé, que ya tiene un avance del 74%. La visita se hizo en el vado del río Salado, donde trabaja una máquina lanzavigas importada desde China.
Lo acompañaron el ministro de Obras Públicas de la Provincia, Lisandro Enrico; el intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, y el senador provincial Julio "Paco" Garibaldi.
Durante años nos dijeron que el puente Santa Fe - Santo Tomé era imposible o que había que seguir esperando y hoy recorrimos la obra que ya tiene un 74 % de avance real 💪🏽 Es un orgullo enorme estar pisando los primeros metros de una conexión histórica para miles de vecinos y ver… pic.twitter.com/o5RrtvDtOM
— Maximiliano Pullaro (@maxipullaro) September 28, 2026
Sobre la estructura, Poletti le dedicó una frase al gobernador. Enrico, en tanto, dio el plazo que esperan los vecinos de las dos ciudades para cruzar por el nuevo puente.
"Si todo sale bien, como hasta ahora, el primer semestre del año que viene va a estar lista", afirmó Enrico. Es decir, entre enero y junio de 2027. La condición es que la obra mantenga el ritmo actual.
El ministro detalló qué falta después de colocar las vigas:

Poletti agradeció "la decisión política del gobernador Maximiliano Pullaro de hacer el puente, que fue prometido por muchos presidentes y nunca se concretaba". Y agregó: "Es un orgullo enorme poder estar pisando el nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé".
Pullaro había usado una idea parecida en octubre de 2025, durante otra recorrida por la obra: "Esta obra parecía un sueño. Durante años se había prometido este puente y nosotros tomamos la decisión de hacerlo".

Hoy todo el tránsito entre las dos ciudades pasa por el Puente Carretero, en ambos sentidos. Con el nuevo, cada puente tendrá una sola mano:
El nuevo puente mide 1.324 metros y se construye al sur del Carretero, en paralelo. El proyecto suma accesos nuevos en las dos cabeceras y bicisendas.
El intendente de Santo Tomé, Miguel Weiss Ackerley, dio la dimensión del problema cuando arrancó la obra, en marzo de 2025: por el Carretero pasan "más de 40.000 vehículos por día".

Las vigas son las piezas largas de hormigón que sostienen la calzada. Cubren los vanos, los espacios de unos 30 metros entre cada apoyo del puente. En el vado del Salado, el agua impide usar grúas comunes, así que una de las empresas a cargo importó desde China un lanzavigas.
"Esta máquina nos permite instalar las vigas desde arriba cuando hay agua", explicó Enrico. Según el ministro, ya están terminados los pilotes, las columnas de hormigón enterradas que sirven de cimiento, y se colocó gran parte de las 215 vigas previstas.
El Puente no se para!
— Paco Garibaldi (@PacoGaribaldi) April 1, 2025
Sólo un burócrata con mala intencionalidad política y detrás de un despacho en Buenos Aires puede creer que la obra más esperada por los santafesinos y santotomesinos, prometida durante décadas por diferentes gobiernos nacionales, va a detenerse. No conocen… pic.twitter.com/dHyIfe0cGf
La Provincia paga el total del puente. Adjudicó la obra por $39.811 millones a una unión transitoria de empresas encabezada por Pietroboni, de Entre Ríos, y los trabajos empezaron el 13 de marzo de 2025.
El 1 de abril de 2025, Vialidad Nacional intimó a Vialidad de Santa Fe a "cesar de inmediato" los trabajos. Argumentó que se hacían "sin la debida autorización" y que faltaba documentación técnica.
Santa Fe respondió que un convenio firmado con Nación el 22 de noviembre de 2024 le permitía construir el puente con fondos propios, y siguió adelante. Enrico le pidió al Gobierno nacional "no poner palos en la rueda". Garibaldi, que este lunes estuvo en la recorrida, contestó entonces: "El Nuevo Puente entre Santa Fe y Santo Tomé no se para ni se detiene".