por Redacción NewsDigitales
A pocos días de las elecciones presidenciales y tras el conflicto abierto con los clubes por la eliminación de la publicidad de casas de apuestas, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ensayó otra jugada que mezcla fútbol y política.
Lula sancionó una ley para impulsar la profesionalización del fútbol femenino y promover la igualdad entre mujeres y hombres en este deporte. La norma también llega a menos de un año del Mundial femenino 2027, que se jugará en Brasil.
La ley, basada en un proyecto que el Gobierno envió al Congreso, fija varios cambios concretos:
La norma no establece una equiparación automática de salarios. En cambio, orienta a desarrollar "iniciativas" para reducir las diferencias entre lo que cobran hombres y mujeres.
Lula firmó la ley acompañado por la exfutbolista Miraildes Maciel, conocida como Formiga, una de las grandes referentes históricas de la selección brasileña. "Queremos que las mujeres conquisten espacios en todo el mercado de trabajo, en toda actividad deportiva", dijo el presidente.

Fanático de Corinthians, Lula también bromeó con que el equipo femenino del club paulista es mejor que el masculino y que deberían intercambiarlos.
La sanción se produce en plena campaña: Lula buscará la reelección en las elecciones de octubre. En los últimos meses reforzó su discurso a favor del empoderamiento femenino y la igualdad de género.
En paralelo, abrió otro frente en el fútbol con su propuesta de restringir las casas de apuestas online, que generó un fuerte rechazo de los grandes clubes.
Brasil será el primer país de Sudamérica en organizar un Mundial femenino. El torneo se disputará entre junio y julio de 2027, con 32 selecciones y ocho sedes. La nueva ley apunta a que el país llegue a esa cita con una estructura más sólida para el fútbol femenino, dentro y fuera de la cancha.