30/09/2026 - Edición Nº1331

Política

Visita papal

La agenda secreta de León XIV en Argentina: quiénes buscarán reunirse con el Papa

29/09/2026 | La Nunciatura será su residencia durante cuatro noches. Dirigentes, empresarios y referentes sociales buscan un lugar.


por Redacción NewsDigitales


La visita del papa León XIV a la Argentina ya tiene fechas, actos públicos, misas, reuniones institucionales y hasta feriados especialmente establecidos para ordenar el movimiento de miles de personas. Sin embargo, detrás de ese cronograma comienza a tomar forma otra agenda mucho más reservada: la de quienes intentarán reunirse con el Pontífice cuando las cámaras se hayan apagado.

Durante las cuatro noches que permanecerá en Buenos Aires, León XIV se alojará en la Nunciatura Apostólica, ubicada en el Palacio Fernández Anchorena, sobre avenida Alvear 1637, en Recoleta. Pero el histórico edificio no funcionará únicamente como residencia papal.

La preparación de la visita contempla márgenes para al menos dos encuentros privados que no integrarían el programa público. Sin transmisión, fotografías ni anuncios necesariamente posteriores, la Nunciatura aparece como el escenario natural para esas conversaciones.

Así comienza a tomar forma una suerte de segunda agenda de León XIV en la Argentina. Mientras una parte de su visita estará marcada por el protocolo y los grandes actos, otra se definirá detrás de una de las puertas que promete convertirse en la más buscada de Buenos Aires.

La otra agenda del Papa

La agenda oficial tendrá uno de sus momentos centrales el domingo 8 de noviembre, con actividades institucionales, el encuentro con el presidente Javier Milei y un discurso ante referentes de la sociedad civil. Todo estará atravesado por un despliegue excepcional.

Como informó NewsDigitales, el Gobierno oficializó a través del DNU 1103/2026 un esquema especial de feriados para acompañar la visita, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. El lunes 9 será feriado nacional en todo el país; el martes 10 alcanzará exclusivamente a Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires; y el miércoles 11 regirá en la provincia de Buenos Aires.

La decisión fue fundamentada en la necesidad de facilitar los operativos de seguridad, reducir la circulación habitual y ordenar los desplazamientos ante las actividades masivas previstas durante la estadía de León XIV.

El Ejecutivo creó además una Unidad Ejecutora Especial Temporaria dentro de la Jefatura de Gabinete para centralizar la organización. Tendrá bajo su órbita cuestiones de logística, infraestructura, seguridad, emergencias, protocolo y relaciones institucionales, mientras que el Ministerio de Seguridad ya puso en marcha comandos específicos para coordinar el despliegue interfuerzas.

Es decir, la parte pública de la visita tendrá una estructura especialmente diseñada para que prácticamente nada quede librado al azar. Pero la otra agenda funciona bajo una lógica diferente.

La Nunciatura permitirá mantener conversaciones sin necesidad de incluirlas en el programa oficial ni convertir cada encuentro en una fotografía institucional. Es una modalidad que León XIV ya utilizó durante otros viajes internacionales.

Quiénes buscarán entrar

La gran incógnita será entonces quiénes lograrán atravesar la puerta de Alvear 1637.

Entre los sectores que podrían aspirar a conseguir una audiencia privada aparecen dirigentes sindicales y de movimientos sociales, referentes políticos alejados del oficialismo, empresarios y figuras vinculadas con la Iglesia.

También tendrán un lugar particular los donantes que colaboran con la organización de la visita, quienes sí tienen previsto reunirse con León XIV en la Nunciatura.

Por ahora no existe una nómina pública de dirigentes argentinos que vayan a participar de esos encuentros reservados. Y justamente allí reside una de las particularidades de este tipo de audiencias: conversar con el Papa no necesariamente supone un respaldo político ni requiere posteriormente una fotografía que exponga el encuentro.

Los movimientos sociales y sindicales cuentan con interlocutores históricos dentro de la Iglesia argentina, mientras distintos espacios políticos mantienen canales con la Santa Sede. También existen empresarios que dialogan con el Vaticano sobre cuestiones sociales, económicas e institucionales.

A ellos se suma el propio universo eclesiástico. Obispos, congregaciones, movimientos religiosos y representantes de organismos vaticanos aprovecharán una visita que también abre espacio para conversaciones internas difíciles de trasladar a los grandes actos públicos.

El hombre que tendrá una llave decisiva

En medio de esa disputa silenciosa por conseguir una audiencia aparece un nombre que tendrá un papel especialmente relevante: monseñor Michael Wallace Banach.

León XIV lo designó nuncio apostólico en la Argentina el pasado 14 de mayo, después de su paso como representante pontificio en Hungría y de décadas dentro del servicio diplomático de la Santa Sede.

Banach será el anfitrión del Papa durante las cuatro noches en Buenos Aires, pero también tendrá incidencia en la administración de los accesos y en el ordenamiento de las numerosas solicitudes de audiencias privadas que llegarán desde diferentes sectores.

La decisión definitiva estará en manos de León XIV y su círculo más cercano. Sin embargo, el nuncio estará en una posición privilegiada para saber quién podrá ingresar y quién quedará afuera.

La experiencia internacional ofrece pistas sobre cómo puede funcionar ese esquema. Durante su visita a España, por ejemplo, León XIV utilizó la Nunciatura tanto para reuniones incluidas en su programa como para otras mantenidas bajo reserva. Una de ellas fue con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Ayuso, quien conocía previamente la audiencia pero había aceptado mantener “máxima discreción” sobre el encuentro.

Cuando se apaguen las cámaras

La elección de la Nunciatura tampoco es casual. Desde 1952 funciona en el Palacio Fernández Anchorena la representación diplomática de la Santa Sede y el edificio alojó a Juan Pablo II durante sus visitas a la Argentina de 1982 y 1987.

Además, como sede diplomática, sus instalaciones están protegidas por el principio de inviolabilidad establecido en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Las autoridades argentinas no pueden ingresar sin consentimiento y sus comunicaciones y documentación cuentan con protecciones específicas. Según la información conocida sobre los preparativos, recientemente también se reforzó la seguridad informática y de las comunicaciones del edificio.

Durante el día, buena parte de los movimientos de León XIV estarán a la vista: habrá ceremonias, autoridades, operativos de seguridad, miles de fieles y cámaras siguiendo sus desplazamientos.

Por las noches, la dinámica será diferente.

El Papa regresará a la Nunciatura y algunas de las conversaciones políticamente más interesantes de su paso por la Argentina podrían desarrollarse precisamente allí, lejos del ceremonial público.

Con el operativo oficial prácticamente encaminado, empieza entonces otra carrera mucho más silenciosa. Dirigentes políticos, sindicalistas, empresarios, referentes sociales y miembros de la Iglesia tienen por delante una pregunta que no figurará en ningún cronograma oficial: quiénes conseguirán atravesar la puerta de Alvear 1637 cuando las cámaras se hayan ido.

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