por Redacción NewsDigitales
Gustavo Scarpa, mediocampista de Atlético Mineiro, se convirtió en un fenómeno que excede el fútbol. Lo que empezó como un hábito personal, compartido de forma espontánea en redes sociales, terminó en un movimiento de lectura entre los hinchas del Galo.
La relación de Scarpa con la literatura no viene de la infancia. Según contó, antes de 2019 solo había leído la biografía de Steve Jobs, en la secundaria.
Ese año, cuando jugaba en Palmeiras, Pedro Jatene, entonces pasante del club, le propuso un desafío: le regalaría libros según los goles y asistencias que hiciera.
El primero fue El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Después llegaron Kafka, Dostoievski y Machado de Assis. "Cuando me di cuenta, ya había entrado de lleno en esta vida de lector", recordó.
Hoy Scarpa publica reseñas en su canal de YouTube, el "Canal do Scarpinha", donde cuenta qué le pareció cada obra sin recurrir al análisis académico.
La repercusión más grande llegó con La muerte de Iván Ilich, de León Tolstói: después de su recomendación, el clásico ruso llegó al primer puesto de los libros más vendidos de Amazon Brasil.
"No esperaba una repercusión tan grande. Menos con un libro tan antiguo, literatura rusa. Nunca me sentí tan famoso", bromeó en diálogo con SporTV.
También reseñó Sus ojos miraban a Dios, de Zora Neale Hurston; La noche, de Elie Wiesel, y El señor de las moscas, de William Golding. Además, hizo su primera publicidad paga, para una aplicación de libros.

El impacto llegó a los hinchas. La estudiante de Letras Carolina Marques creó la Galeitura, un club de lectura en el que los simpatizantes eligen una obra, la leen en etapas semanales y la debaten.
Debutó justamente con el libro de Tolstói. Según ge, a fines de septiembre ya superaba los 80.000 seguidores en Instagram y los 500 integrantes en WhatsApp. La idea ya inspiró clubes similares en hinchadas de otros equipos.
"Nunca se me pasó por la cabeza que la hinchada fuera a comprar la idea de crear un club del libro", admitió el volante.
La costumbre también se extendió dentro del plantel. Scarpa intercambia recomendaciones con Victor Hugo, Léo Duarte e Igor Gomes, y le regaló un ejemplar de Tolstói al argentino Tomás Cuello. También contó que el paraguayo Junior Alonso suele tener un libro en la mano durante los ratos libres.
Sobre el efecto en su juego, Scarpa fue sincero: no sabe si leer mejora su concentración en la cancha, pero asegura que lo hace más feliz. "Por estar más feliz, creo que eso me ayuda directamente en el fútbol", dijo.