por Redacción NewsDigitales
La Libertad Avanza y el PRO de la provincia de Buenos Aires mantienen conversaciones para avanzar en un acuerdo electoral de cara a 2027, pero hay un punto que todavía genera diferencias: cómo se repartirán las candidaturas y qué espacio tendrá la última palabra en los municipios.

Uno de los planteos iniciales fue respetar el control de los distritos que actualmente gobierna cada fuerza. Ese criterio permitiría preservar municipios como Vicente López, conducido por Soledad Martínez, y Tres de Febrero, donde gobierna Diego Valenzuela.

Sin embargo, sectores libertarios cuestionan que ese esquema pueda aplicarse de manera automática. Según dirigentes de LLA, todas las candidaturas deberían quedar abiertas a discusión, especialmente cuando consideren que una gestión municipal no tiene suficiente respaldo entre los vecinos.
La discusión también alcanza a las listas legislativas. En el espacio de Javier Milei sostienen que los dirigentes territoriales que vienen construyendo estructura deben tener posibilidades de competir y que el acuerdo no puede limitarse a preservar los lugares que actualmente ocupa el PRO.
Otro de los factores que complejiza la negociación es la posible incorporación de la UCR. En LLA reconocen que buscan sumar dirigentes radicales, aunque saben que difícilmente exista un acuerdo orgánico con todo el partido.
La llegada de nuevos sectores obligaría a resolver nuevamente el reparto de candidaturas. Ante la falta de consenso, comenzó a tomar fuerza dentro del oficialismo la posibilidad de utilizar una primaria para definir los postulantes en los distritos donde existan disputas.

El mecanismo permitiría que dirigentes de LLA, el PRO y eventualmente sectores radicales compitan dentro de un mismo espacio antes de las elecciones generales. En el oficialismo confían en sus posibilidades en una eventual primaria, aunque todavía quedan meses de negociación.
Mientras tanto, sectores libertarios consideran que el PRO perdió peso territorial en algunos municipios y plantean que esa situación debería reflejarse en el armado electoral. El planteo genera resistencia dentro del partido de Mauricio Macri, que busca conservar su estructura bonaerense.
El jefe del bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, evitó confirmar un acuerdo electoral y planteó que todavía falta tiempo para discutir las listas.

“Faltan muchos meses para las elecciones”, sostuvo después de una de las reuniones que representantes de ambos espacios mantienen en Casa Rosada.
Ritondo, sin embargo, destacó la necesidad de avanzar en una agenda legislativa común y respaldó las reformas impulsadas por el Gobierno. “Vamos a seguir garantizando, como lo hicimos desde el día uno, los cambios”, afirmó.
El diputado también reclamó acelerar las reformas estructurales y darle “certidumbre política” al programa económico. Así, mientras la discusión electoral permanece abierta, el PRO busca sostener su acompañamiento parlamentario al Gobierno sin anticipar cómo será el acuerdo de 2027.
La negociación queda atravesada por una disputa que todavía no tiene resolución: quién definirá las candidaturas, qué municipios conservará cada espacio y qué lugar tendrán los dirigentes que construyeron estructura territorial dentro de LLA.
Por ahora, las conversaciones continúan bajo reserva. El acuerdo entre LLA y PRO todavía no está cerrado y ese reparto de poder territorial aparece como uno de los principales obstáculos para transformar el acercamiento político en una alianza electoral bonaerense.