por Redacción NewsDigitales
Novak Djokovic estiró a 30 victorias sin derrotas su registro en Pekín. En su regreso al torneo, el ex número uno del mundo venció este miércoles al portugués Nuno Borges en dos sets, con un arranque dominante y un segundo parcial que debió resolver en el desempate.
Después de los resultados adversos en sus últimas dos presentaciones, el serbio encontró una primera respuesta en el ATP 500 chino, tomó la iniciativa desde el comienzo, aprovechó las dificultades de Borges con el saque y consiguió un quiebre en el segundo game que fue fundamental.
Esa ventaja le permitió manejar el primer set. Aunque el portugués dispuso de oportunidades para recuperar el quiebre en el séptimo juego, Djokovic sostuvo su servicio y conservó la diferencia hasta cerrar el parcial en un contundente 6-3.
Borges ofreció mayor resistencia en el segundo set. Mejoró sus turnos de saque y mantuvo el marcador parejo, mientras que Nole buscaba una oportunidad para encaminar el triunfo. La tuvo con el resultado 4-4, pero no pudo concretar el quiebre y el portugués sostuvo la igualdad.
El tie break terminó de inclinar el partido. Djokovic se adelantó 5-1 y redujo el margen de recuperación de su rival. Cerró el desempate por 7-2 y aseguró su lugar en la segunda ronda, donde se medirá con el local Yunchaokete Bu.
Antes del primer punto, el regreso del serbio tuvo su propia presentación. Un juego de luces, una introducción prolongada y los aplausos de las tribunas acompañaron su entrada a la cancha. El público de Pekín volvió a recibirlo después de once años de ausencia con una gran ovación.

Djokovic no disputaba este torneo desde 2015 y llegó a su debut con un registro de 29 triunfos y ninguna derrota. La bienvenida precedió a un partido en el que consiguió ampliar esa marca y avanzar en su primera presentación después del US Open.