El asesinato de Kim Gómez no solo convirtió a su papá, Marcos, en una de las voces más visibles del debate sobre la delincuencia juvenil. También lo acercó a la política, un terreno que hasta entonces, según contó, le resultaba ajeno y en el que comenzó a participar de manera activa durante los últimos meses.
En una entrevista con NewsDigitales, Gómez reveló que recibió propuestas para incorporarse a distintos espacios y que incluso le ofrecieron ocupar cargos. “Estoy activamente involucrado”, reconoció.
Durante ese recorrido mantuvo contactos con dirigentes de diferentes sectores políticos y participó particularmente de discusiones relacionadas con seguridad, prevención y el nuevo régimen penal juvenil.
“He tenido propuestas para trabajar con los dos partidos que, bueno, son los más grandes. Todos me han abierto las puertas”, contó.
Gómez mencionó además su participación en el impulso de la nueva legislación penal juvenil y el vínculo que fue construyendo con dirigentes nacionales y locales. “La ley la impulsé con la gente de Nación, con Patricia Bullrich”, explicó durante la entrevista.
También destacó el vínculo que mantiene con autoridades de La Plata y señaló que encontró espacios para trabajar sobre políticas de prevención.
“La verdad que el intendente de la ciudad (N. de R.: Julio Alak) me ha abierto las puertas de una manera que lo valoro un montón porque quizás se ve el compromiso que uno tiene con hacer las cosas”, sostuvo.

Consultado directamente sobre si había recibido ofrecimientos para ocupar un cargo, no dejó lugar a dudas. “Sí, todos me han ofrecido, me han ofrecido lugares”, respondió.
Sin embargo, marcó una diferencia entre comenzar a participar políticamente y asumir hoy una candidatura. “Sinceramente soy nuevo en esto. Estoy intentando aprender día a día, pero sí estoy involucrado”, explicó.
Ante la pregunta de si aceptaría competir electoralmente, su primera respuesta fue negativa. “Hoy no. Hoy no”, afirmó. La explicación estuvo vinculada con su falta de experiencia previa en ese terreno. “No, porque es algo que me es totalmente ajeno. Cuando me involucré quería aprender, hoy estoy entendiendo cómo funcionan un montón de herramientas del Estado”, señaló.
Pero no cerró completamente la puerta. “En algún momento no lo descartaría, si realmente fuese algo serio y sano”, afirmó.