01/10/2026 - Edición Nº1332

Opinión


Complejo panorama

El laberinto del PRO para el 2027: ¿Es Lacunza la verdadera apuesta de Macri?

01/10/2026 | El economista dijo que no cree que la negociación con LLA llegue a buen puerto y habló de “diferencias irreconciliables".



Hernán Lacunza volvió a decirlo con una seguridad que contrasta con las dudas de su propio partido. Será candidato a presidente en 2027, no cree que el PRO termine acordando electoralmente con La Libertad Avanza y asegura que Mauricio Macri le pidió personalmente que sostenga esa alternativa. La declaración agrega una pregunta a una interna que el partido amarillo todavía no resolvió: ¿Lacunza es el candidato que eligió Macri?

El expresidente está enviando señales en dos direcciones. Mientras habilita a Cristian Ritondo y Fernando De Andreis a negociar con el Gobierno, permite que uno de sus exministros recorra el país y se presente como candidato de un PRO que debería competir contra Javier Milei. Las dos estrategias conviven dentro del mismo partido.

Una candidatura que empezó a caminar

Lacunza dejó de hablar de su candidatura como una posibilidad. Viajó a Mendoza, se reunió con Alfredo Cornejo y Maximiliano Pullaro, presentó su proyecto ante inversores en Nueva York y reunió dirigentes del PRO de distintas provincias. En la foto de su armado aparecieron María Eugenia Vidal, Humberto Schiavoni, Alfredo De Angeli y Martín Goerling Lara, entre otros.

Su planteo reconoce como un éxito inicial la baja de la inflación, pero cuestiona la falta de obra pública, el deterioro de sectores que generan empleo y la decisión de dejar la morosidad exclusivamente entre privados. También sostiene que entre el PRO y LLA existen diferencias suficientes para justificar dos ofertas electorales.

Este martes fue más lejos. Dijo que no cree que la negociación entre ambos partidos llegue a buen puerto y habló de “diferencias irreconciliables”. Al explicar por qué sigue adelante, volvió a mencionar a Macri: aseguró que hablan periódicamente y que el expresidente le pidió mantener una alternativa para la sociedad.

Macri habla menos que su candidato

Macri todavía no hizo públicamente lo que Lacunza dice que hace en privado. No lo presentó como su candidato y el viernes pasado, durante el encuentro del PRO en Jujuy, ni siquiera lo mencionó en su discurso. Lacunza tampoco estuvo allí y atribuyó la ausencia a problemas de agenda.

El expresidente sí utilizó esa reaparición para marcar diferencias con Milei. Dijo que el Gobierno tiene un superávit fiscal “de baja calidad”, reclamó mejores equipos y volvió a defender la necesidad de que la estabilidad macroeconómica llegue a los hogares. Al mismo tiempo, recordó que el PRO apoyó a la administración libertaria “como nunca nadie lo hizo” y mantiene habilitados a sus negociadores para conversar con la Casa Rosada.

Esa ambigüedad puede ser una indefinición o una estrategia. El PRO necesita decidir si intenta reconstruir una identidad propia o termina integrado a una coalición encabezada por Milei. Macri parece decidido a evitar que esa decisión se tome demasiado pronto.

Un PRO que todavía no eligió

Lacunza tampoco controla hoy al partido que pretende representar. Ritondo, jefe del bloque en Diputados, tomó distancia de la candidatura y concentra sus esfuerzos en sostener la relación con el oficialismo. Otros sectores consideran que competir contra Milei podría dividir un electorado con preferencias similares.

La mesa entre el PRO y La Libertad Avanza sigue funcionando. Después de cuatro reuniones, Ritondo y De Andreis admitieron que están lejos de un acuerdo, aunque las conversaciones incluyen cuestiones de 2027: las PASO, los distritos gobernados por el macrismo y especialmente la Ciudad de Buenos Aires.

Ahí aparece una razón por la que Lacunza puede ser útil aunque su candidatura nunca llegue a la elección. Un PRO sin candidato propio negociaría con LLA desde una posición más débil. Mantener abierta una alternativa presidencial le permite a Macri discutir lugares, territorios y reglas sin asumir desde ahora que su partido terminará detrás de Milei.

Eso no convierte a Lacunza en un candidato testimonial. Está construyendo una agenda propia, recorre provincias y explora la posibilidad de sumar radicales, socialistas y dirigentes de la Coalición Cívica si el PRO finalmente decide acordar con los libertarios. Ernesto Sanz incluso planteó que podría incorporarlo a un armado más amplio si el macrismo le cerrara la puerta. Por ahora, Macri evita cerrar una puerta antes de saber qué encontrará detrás de la otra. Negocia con LLA mientras permite que se construya un candidato que dice que ese acuerdo nunca ocurrirá. Lacunza, en cambio, actúa como si la decisión ya estuviera tomada.

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