Noruega abrió este miércoles una serie de audiencias públicas en el Parlamento para revisar los vínculos entre Jeffrey Epstein y figuras de la política y la diplomacia del país. La investigación se activó después de la difusión de millones de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos que expusieron contactos entre el financista, condenado por delitos sexuales y fallecido en 2019, y distintas personalidades noruegas.
El Comité de Control y Asuntos Constitucionales convocó a 11 ministros actuales y anteriores de Relaciones Exteriores y Desarrollo Internacional. Entre ellos está el primer ministro Jonas Gahr Støre, que fue canciller entre 2005 y 2012. Durante su comparecencia, sostuvo que nunca tuvo relación con Epstein y afirmó que, hasta donde conoce, el estadounidense no influyó en la política exterior, la ayuda internacional ni otras decisiones del Estado.
Støre reconoció, sin embargo, que el caso obliga a revisar los mecanismos internos. Señaló que las normas sobre conflictos de interés fueron actualizadas y sostuvo que ningún sistema puede evitar por completo eventuales abusos de confianza.

Uno de los testimonios que concentró mayor atención fue el del exministro de Relaciones Exteriores Børge Brende, quien también dejó recientemente la presidencia ejecutiva del Foro Económico Mundial tras conocerse su relación con Epstein.
Brende declaró que conoció al financista después de abandonar el Gobierno y describió tres cenas, además de intercambios por correo electrónico y mensajes. También pidió disculpas por haber negado inicialmente esos encuentros cuando fue consultado por un diario noruego en 2025.
La pesquisa parlamentaria se desarrolla en paralelo con investigaciones policiales sobre otras figuras. El ex primer ministro Thorbjørn Jagland, el exministro Terje Rød-Larsen y la exdiplomática Mona Juul están bajo investigación por acusaciones de corrupción. Los tres negaron haber cometido irregularidades.
Rød-Larsen mantuvo una relación cercana con Epstein y recibió un préstamo personal suyo. En 2020 abandonó la conducción del International Peace Institute, un centro de estudios con sede en Nueva York.

Las revelaciones alcanzaron además a la reina Mette-Marit, esposa del rey Haakon. La integrante de la familia real reconoció anteriormente su amistad con Epstein y pidió disculpas por esa relación. Sin embargo, no forma parte de las audiencias parlamentarias ni fue incluida entre las personas convocadas por el comité.
El Parlamento también creó una comisión externa integrada por académicos y especialistas en derecho. Su tarea será revisar más de tres décadas de historia diplomática noruega y analizar los problemas puestos en evidencia por los documentos, con el objetivo declarado de reforzar la integridad y la transparencia de las autoridades.
Las conclusiones están previstas para comienzos de 2028, mientras las audiencias parlamentarias y las investigaciones policiales continúan examinando cómo se produjeron los vínculos entre Epstein y algunas de las figuras más relevantes de la vida pública noruega.