por Redacción NewsDigitales
Pablo Quirno no estuvo físicamente en Mar del Plata, pero buscó hacerse escuchar ante uno de los auditorios empresarios más importantes del país. Desde París y mediante un mensaje grabado, el canciller participó del Coloquio de IDEA y dejó un desafío concreto al sector privado: según planteó, el Gobierno ya generó las condiciones que durante años reclamaron las compañías y ahora espera inversiones de largo plazo.
“Durante años, ustedes reclamaron previsibilidad para invertir a largo plazo. El Gobierno asumió esa responsabilidad, ordenó las cuentas públicas y redujo las trabas para producir y competir. Ahora tienen las condiciones”, afirmó Quirno.
El canciller realizó su exposición a distancia debido a que se encuentra en Francia por el Argentina Week. Desde allí, reivindicó el rumbo económico de la administración de Javier Milei y buscó presentar las reformas impulsadas desde 2023 como una plataforma para una nueva etapa de inversiones.
Según su diagnóstico, antes de la llegada de la gestión libertaria muchas compañías apenas podían proyectar sus negocios por algunas semanas. Frente a esa situación, atribuyó al equilibrio fiscal, la desregulación y el respeto por los contratos la posibilidad de ampliar el horizonte de planificación del sector privado.
Para Quirno, esa transformación permitiría pensar en “décadas de crecimiento”. Pero su mensaje ante IDEA fue un paso más allá: sostuvo que el próximo movimiento debe provenir también de las empresas.
“Los próximos 20 años empiezan con los compromisos que ustedes asuman y las inversiones que pongan en marcha”, expresó.

El canciller también vinculó la búsqueda de inversiones con el escenario internacional y la creciente competencia por recursos considerados estratégicos.
En ese contexto, destacó la disponibilidad argentina de energía, alimentos y minerales críticos y sostuvo que las principales economías buscan garantizarse el abastecimiento de esos recursos para sostener tanto su producción como el desarrollo tecnológico. “El mundo necesita a la Argentina”, aseguró.
Quirno afirmó que la Cancillería trabaja para ampliar los mercados disponibles para las exportaciones argentinas y mencionó los entendimientos comerciales del Mercosur con la Unión Europea, EFTA y Singapur, entre otros.
Dentro de esa estrategia ubicó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que definió directamente como “una herramienta de geopolítica”.
Según las cifras mencionadas por el funcionario, el régimen reúne 25 proyectos aprobados por más de 55.000 millones de dólares. Además, recordó que Milei situó el universo total de iniciativas por encima de los 200.000 millones de dólares.
La tesis presentada por Quirno ante los empresarios fue que la apertura de nuevos mercados necesita avanzar acompañada por una ampliación de la capacidad productiva para abastecerlos.
Quirno aseguró que la afinidad política entre ambos gobiernos se traduce en una agenda destinada a conectar los recursos argentinos con tecnología, financiamiento y demanda industrial.
En ese marco destacó el corredor Andes-Atlántico, presentado recientemente en Nueva York, cuyo objetivo es conectar las provincias mineras y Vaca Muerta con los puertos del Atlántico mediante obras de infraestructura y la modernización de ferrocarriles, ductos y redes energéticas y digitales.
El canciller sostuvo que esa infraestructura permitiría aumentar los volúmenes transportados y reducir los costos logísticos, especialmente para las economías del interior.
También mencionó un marco suscripto con el Exim Bank para movilizar financiamiento por hasta 7.000 millones de dólares hacia 2027 destinado a avanzar con esas obras.
Quirno utilizó finalmente su participación a distancia para conectar el Argentina Week que se desarrolla en Francia con el encuentro empresarial de Mar del Plata.
Desde París, afirmó que la Cancillería busca atraer nuevos socios e inversores internacionales, pero reservó el cierre de su mensaje para los empresarios argentinos reunidos en IDEA.
“Para transformar definitivamente nuestra historia, es necesario que ustedes hagan de la Argentina el proyecto más ambicioso de sus compañías”, concluyó.
Una frase con la que el canciller terminó de sintetizar el desafío que buscó instalar desde la distancia: bajo la mirada del Gobierno, las condiciones que reclamaba el sector privado ya fueron generadas y ahora espera que esa evaluación se traduzca en inversiones.
