por Redacción NewsDigitales
Rosario quiere volver a ser noticia por otras razones. Después de años en los que hablar de la ciudad fuera de Santa Fe conducía casi inevitablemente a los homicidios, las balaceras y la violencia vinculada con las organizaciones narcocriminales, ahora busca recuperar una imagen que había quedado relegada: la de un destino capaz de convocar turistas, espectáculos internacionales y grandes acontecimientos deportivos y culturales.
La apuesta quedó expuesta esta semana en Buenos Aires. En el marco de la Feria Internacional de Turismo (FIT), Rosario presentó la temporada “Una primavera que te hace brillar” y desplegó una extensa programación que comenzará a ocupar la ciudad una vez terminados los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
La lista es larga y heterogénea. Incluye al histórico guitarrista de The Rolling Stones Ronnie Wood, María Becerra, Tan Biónica, David Bisbal, Camilo, Airbag, Diego Torres, Ciro y los Persas y Die Toten Hosen. También están Ricardo Darín y Andrea Pietra con Escenas de la vida conyugal, el regreso del Turismo Carretera, la Feria Internacional del Libro, el Festival Bandera y una nueva edición de la Fiesta Nacional de las Colectividades.

Pero detrás de la enumeración de nombres hay otra historia. Rosario intenta volver a competir por visitantes en un escenario de seguridad considerablemente diferente al que presentaba apenas tres años atrás.
Durante los primeros seis meses de 2026 se registraron 45 homicidios en el departamento Rosario. En igual período de 2023 habían sido 150. La reducción alcanza así al 70% y representa, según las estadísticas oficiales de Santa Fe, el semestre con menor cantidad de homicidios de los últimos 25 años.
La comparación permite dimensionar el cambio. Rosario venía de atravesar algunos de los años más violentos de su historia reciente, con una sucesión de asesinatos y ataques armados que excedieron ampliamente a los barrios más afectados por el narcotráfico y terminaron condicionando también la percepción que se tenía de la ciudad desde el resto del país.
El descenso comenzó a hacerse evidente durante 2024. Ese año, la ciudad pasó de 223 homicidios dolosos contabilizados en 2023 a 78, mientras que los heridos por armas de fuego disminuyeron un 53% y las balaceras un 56%, de acuerdo con información del Ministerio de Seguridad de la Nación.

Fue también el primer año completo de aplicación del Plan Bandera, lanzado a comienzos de 2024 con un despliegue coordinado de Gendarmería, Policía Federal, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria junto con las autoridades provinciales y municipales. La estrategia concentró efectivos y controles en los sectores de mayor incidencia criminal, además de medidas orientadas a restringir el funcionamiento de organizaciones delictivas desde las cárceles.
La baja, sin embargo, no tiene una explicación única. El Gobierno nacional destaca el peso del Plan Bandera y de la presencia de fuerzas federales, mientras que la administración de Maximiliano Pullaro atribuye los resultados a su propio plan provincial, que combina presencia policial, investigación criminal, cambios en el sistema penitenciario, atención a víctimas y seguimiento de los indicadores del delito.
Para una ciudad que ahora pretende recuperar visitantes, el cambio también empezó a tener consecuencias simbólicas fuera de las estadísticas policiales.
En julio, el Departamento de Estado de Estados Unidos dejó de mencionar a Rosario como una zona de mayor riesgo dentro de sus recomendaciones de viaje para la Argentina. El país permanece en el Nivel 1, el más bajo de su escala de advertencias. La actualización mantiene una referencia a los delitos asociados con grupos criminales en Rosario, pero eliminó el tratamiento diferenciado que había tenido la ciudad.
Ese nuevo escenario es el que Rosario busca aprovechar ahora para volver a mostrarse como destino.
La agenda presentada en la FIT apunta precisamente a sostener un flujo constante de visitantes durante los próximos meses. David Bisbal llegará el 18 de octubre, mientras que Ronnie Wood se presentará el 8 de noviembre en el Metropolitano. María Becerra actuará el 12 de diciembre en el Autódromo Municipal y Tan Biónica lo hará una semana antes, el 5 de diciembre, en el estadio de Newell's.
A ellos se agregarán Camilo, Diego Torres, Airbag, Ciro y los Persas, Abel Pintos, Coti Sorokin, Valeria Lynch, Alex Ubago, Bebe y Die Toten Hosen, entre otros.
La música será apenas una parte del calendario. Ricardo Darín y Andrea Pietra llevarán Escenas de la vida conyugal al Teatro Astengo entre el 15 y el 25 de octubre, mientras que la cartelera también tendrá propuestas encabezadas por Midachi, Martín Bossi, Gustavo Bermúdez y Laurita Fernández.

El deporte volverá a movilizar público con el Turismo Carretera, que correrá el 24 y 25 de octubre en el Autódromo Municipal. Un día antes comenzará otra de las apuestas fuertes: una nueva edición del Festival Bandera, con más de 30 artistas y bandas.
También habrá acontecimientos menos asociados al espectáculo y más ligados a la vida cultural de la ciudad. La Feria Internacional del Libro de Rosario se desarrollará entre el 8 y el 18 de octubre, mientras que entre fines de ese mes y principios de noviembre se realizarán la Semana del Arte y la Noche de los Museos Abiertos.
Y entre el 6 y el 15 de noviembre volverá uno de los acontecimientos de mayor convocatoria de Rosario: el Encuentro y Fiesta Nacional de las Colectividades, que reúne gastronomía, música y tradiciones de más de 50 comunidades.
La estrategia no supone que los problemas que marcaron a Rosario hayan desaparecido. Las organizaciones criminales continúan operando y las autoridades nacionales y provinciales mantienen dispositivos especiales de seguridad. Incluso la nueva recomendación estadounidense que mejoró la calificación de la ciudad conserva una advertencia específica respecto de la violencia vinculada con grupos delictivos.
Pero los números muestran un escenario diferente al que existía cuando la ciudad atravesaba el pico de violencia de 2023. Y Rosario busca ahora que esa modificación empiece a percibirse también fuera de las estadísticas.
Después de conseguir que los homicidios bajaran de manera pronunciada, el siguiente desafío es otro: transformar esa mejora en más visitantes, movimiento económico y una imagen distinta de la ciudad. La presentación en la principal feria turística del país y una primavera cargada de acontecimientos masivos forman parte de esa apuesta.