por Redacción NewsDigitales
La Sociedad Rural Argentina (SRA) abrió una nueva etapa de su vínculo con las sociedades rurales de Entre Ríos con una señal que generó malestar dentro de la estructura gremial provincial.
A menos de dos semanas de la reelección de Nicolás Pino al frente de la entidad, la conducción nacional envió una carta a las 20 rurales entrerrianas nucleadas en la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) para ofrecerles un canal directo con su área de Acción Gremial.
A nivel interno, la iniciativa fue cuestionada por la agrupación opositora “Renovación con Unidad” como parte de la embestida contra la única filial en la que no se impuso el oficialismo. Mientras el presidente de la SRA fue reelegido a nivel nacional con 1.441 votos contra 592 de Marcos Pereda, la oposición obtuvo el 57% de los votos en el distrito entrerriano.
Incluso acusaron a Pino de “desconocer los votos emitidos por los socios entrerrianos” y de impedir la incorporación de equipos técnicos vinculados con la oposición.
Pero a su vez, la jugada provocó malestar en dirigentes de FARER que tiene como entidad madre a Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Desde la SRA, en cambio, rechazaron esa lectura y aseguraron que se trata de una política de acercamiento y diálogo con los productores de todo el país.
La carta lleva las firmas de Pino y de los directores de Acción Gremial, Sebastián Laborde y Ernesto Ayling. Allí la conducción de la SRA plantea la intención de “reafirmar y fortalecer el vínculo institucional” con las sociedades rurales de Entre Ríos y pone a disposición la estructura de la entidad para atender consultas, acompañar iniciativas y seguir las actividades de las instituciones.
El punto que generó mayor ruido aparece cuando la SRA plantea que las comunicaciones, invitaciones, información sobre eventos y actividades institucionales, además de las consultas e inquietudes de las entidades, deberán canalizarse directamente a través de Acción Gremial.
Para parte del gremialismo rural entrerriano, el esquema supone una superposición con FARER, que desde hace décadas funciona como la estructura que articula a las sociedades rurales de la provincia.
La disputa tendrá otro escenario el 6 de octubre, cuando la SRA realice en la Sociedad Rural de Gualeguaychú la primera reunión de Comisión Directiva ampliada de la nueva gestión en el interior del país.
La elección de esa sede tampoco pasó inadvertida para la oposición. La institución está vinculada territorialmente con Sergio Dalcol – titular de FARER- y José Colombatto (vicepresidente primero de CRA), dos de los principales referentes de la estructura gremial que la SRA busca contactar directamente.
Desde Renovación con Unidad consideraron que la decisión configura “un abierto desafío a una entidad colega por la representación gremial”.
La SRA salió a responder y rechazó que exista una estrategia para dividir al sector. En un comunicado, sostuvo que “no trabaja para dividir ni para generar enfrentamientos entre las instituciones” y defendió el contacto directo con las rurales como parte de una política de diálogo y escucha con los productores.
Ante la difusión de un comunicado que contiene afirmaciones falaces y que busca generar confusión respecto del trabajo que venimos llevando desde SRA en la provincia de Entre Ríos, consideramos necesario aclarar y ratificar nuestra posición.
— Sociedad Rural Argentina (@SociedadRural) September 29, 2026
No trabajamos para dividir ni para…
La entidad de Pino sostuvo además que viene desarrollando un trabajo de acercamiento con las diferentes rurales de Entre Ríos y que ese vínculo permite conocer “de primera mano” las necesidades del sector.
La polémica deja planteada una discusión que excede una carta institucional: cuánto margen tiene la SRA para construir vínculos directos con entidades de base que ya están integradas a una estructura provincial y confederada, y hasta dónde ese acercamiento puede modificar el mapa de representación gremial del campo en Entre Ríos.