La apertura del mercado de Estados Unidos para los cítricos dulces argentinos volvió a instalarse en la agenda política de la mano de dos legisladores entrerrianos de Fuerza Patria. El diputado nacional Guillermo Michel y el senador nacional Adán Bahl reclamaron al gobierno de Javier Milei información actualizada sobre el estado de la negociación iniciada en 2008 que todavía no logró concretar el ingreso de naranjas y mandarinas frescas argentinas.
A través de una solicitud dirigida al ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno, los dirigentes pidieron conocer en qué estado se encuentra el proceso, cuáles son los pasos que todavía quedan pendientes y qué gestiones realizó el Ejecutivo nacional durante los últimos años para destrabar la autorización.
El planteo tiene un fuerte anclaje en Entre Ríos, una de las provincias donde la citricultura tiene mayor peso dentro de las economías regionales. Según las estimaciones citadas por Michel y Bahl, la apertura podría permitir exportaciones de unas 20.000 toneladas anuales por un valor superior a los USD 20 millones.
El punto central del reclamo está puesto en un trámite sanitario que depende de las autoridades estadounidenses. Según el proyecto presentado por Michel, en agosto de 2019 terminó la instancia técnica bilateral entre el SENASA y el APHIS/USDA, pero quedó pendiente la publicación para comentarios públicos del Análisis de Riesgo de Plagas (ARP).
Los legisladores quieren saber si ese paso continúa pendiente y, en caso afirmativo, cuáles son las razones de la demora. También reclamaron conocer las últimas comunicaciones oficiales recibidas de APHIS o del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y qué explicación brindaron las autoridades de ese país.
En los fundamentos del proyecto, los legisladores remarcaron que “la prolongación de un procedimiento iniciado hace más de quince años justifica contar con información precisa sobre las razones de su demora y sobre la estrategia que está llevando adelante el Estado argentino para lograr su resolución”. explicaron.
Legisladores entrerrianos exigen respuestas por las trabas para exportar naranjas y mandarinas a EE.UU.La demora no quedó circunscripta a una gestión diplomática bilateral. La propia base de la Organización Mundial del Comercio registra desde 2026 la cuestión como una preocupación comercial específica bajo el título “US delays in the authorization of sweet citrus fruits”, con Argentina como país que plantea el reclamo y Estados Unidos como miembro respondiente.
Michel y Bahl plantearon que la situación adquiere mayor relevancia por el contexto actual de las relaciones comerciales más fluidas entre Argentina y Estados Unidos.
En ese sentido, sostuvieron que Argentina avanzó en distintos compromisos dentro del vínculo bilateral, mientras que el acceso de los cítricos dulces al mercado estadounidense continúa sin resolverse.
“El análisis del Acuerdo de Comercio e Inversiones Recíprocos evidencia una marcada asimetría en su nivel de cumplimiento”, señalaron los legisladores en la presentación.
Entre los ejemplos mencionados aparecen las medidas adoptadas por Argentina en materia de propiedad intelectual, homologación de vehículos y régimen de importación de líneas de producción usadas.
La apertura permitiría a Entre Ríos lograr exportaciones por un valor superior a los USD 20 millones Los legisladores enumeraron distintas medidas adoptadas por Argentina en el marco de la relación bilateral y contrastaron esos avances con la falta de resolución del acceso de los cítricos argentinos al mercado estadounidense.
“La República Argentina ha concretado concesiones sustanciales en pos de atender los compromisos allí asumidos”, plantearon, antes de advertir que continúa pendiente “el acceso real de nuestros cítricos al mercado estadounidense”.
Para Michel y Bahl, esa situación “expone un desequilibrio persistente en la relación” y representa una cuestión que el Gobierno debería llevar a la mesa de negociación bilateral.
El argumento productivo es uno de los principales componentes del pedido. La producción citrícola representa una cadena económica relevante para Entre Ríos y, según el planteo legislativo, la posibilidad de acceder al mercado estadounidense permitiría diversificar destinos y ampliar las exportaciones.
Además, los legisladores remarcaron que los cítricos argentinos ingresarían en contraestación, por lo que su comercialización no coincidiría directamente con buena parte de la producción estadounidense.
“Para la Provincia de Entre Ríos, esta apertura representa una oportunidad concreta para diversificar destinos, incrementar las exportaciones y fortalecer una de sus principales economías regionales”, señalaron en los fundamentos.
Por eso, además de preguntar por el estado técnico del expediente, Michel y Bahl solicitaron al Ejecutivo que informe qué acciones concretas prevé realizar durante lo que queda del 2026 ante USDA y APHIS y cuál es el plazo que estima para conseguir la publicación del Análisis de Riesgo de Plagas.
El pedido incluye también conocer cuáles son actualmente los principales obstáculos técnicos, administrativos o políticos que impiden cerrar un proceso iniciado hace más de una década y media.