04/10/2026 - Edición Nº1335

Política

Historia argentina

Nicolás Avellaneda: deuda, ajuste y grandes cambios de una presidencia clave del siglo XIX

03/10/2026 | El tucumano gobernó entre 1874 y 1880. Atravesó una dura crisis económica, impulsó medidas de austeridad y acompañó transformaciones que marcaron al Estado argentino.


por Redacción NewsDigitales


Nicolás Avellaneda nació el 3 de octubre de 1837 en San Miguel de Tucumán y murió el 25 de noviembre de 1885, a los 48 años. Abogado, periodista, profesor universitario y dirigente político, llegó a la Presidencia de la Nación en 1874, después de haberse desempeñado como ministro de Justicia e Instrucción Pública durante el gobierno de Domingo Faustino Sarmiento.

Su gestión, desarrollada entre 1874 y 1880, quedó atravesada por una fuerte crisis económica, pero también por transformaciones en materia educativa, inmigratoria, productiva, territorial e institucional.

Del Ministerio de Sarmiento a la Casa Rosada

Antes de llegar a la presidencia, Avellaneda había construido una trayectoria vinculada con la política, el derecho, el periodismo y la educación. Durante la presidencia de Sarmiento ocupó el Ministerio de Justicia e Instrucción Pública y tuvo un papel destacado en la expansión del sistema educativo.

La política educativa de aquellos años incluyó la creación de escuelas y el crecimiento de la matrícula primaria. Educ.ar señala que durante la presidencia de Sarmiento se crearon 800 escuelas y se incorporaron alrededor de 70.000 alumnos a la enseñanza primaria.

Avellaneda también tuvo una relación estrecha con la Universidad de Buenos Aires. Fue profesor de Economía Política y Derecho Internacional Privado y, después de su presidencia, fue elegido rector de la UBA en 1881.

Una presidencia atravesada por la crisis

Avellaneda asumió el 12 de octubre de 1874 Avellaneda tenía con 37 años y se paraba frente a un escenario complejo en lo político y no menos dificultoso en lo económico. El Estado debía afrontar compromisos financieros y una situación fiscal que condicionó buena parte de la administración.

En ese contexto, el Gobierno avanzó con medidas destinadas a reducir el gasto público. Entre ellas estuvieron la reducción de la estructura estatal y de las remuneraciones de los empleados públicos. El debate sobre cómo enfrentar la crisis también alcanzó al Congreso y abrió discusiones sobre el modelo económico que debía adoptar el país.

Uno de los instrumentos de aquella etapa fue la Ley de Aduanas de 1876, que incrementó la protección de determinadas actividades productivas. Entre las principales medidas de su gobierno está la sanción de esa norma y la creación del Club Industrial. El propio Avellaneda dejó una definición contundente sobre las prioridades de su administración frente a la deuda. En su discurso de asunción ya había presentado la continuidad institucional como uno de los objetivos centrales de su gobierno.

Inmigración y colonización

La política inmigratoria ocupó otro lugar importante durante su mandato. En 1876 se sancionó la Ley Nº 817 de Inmigración y Colonización, conocida posteriormente como Ley Avellaneda.

La norma buscó promover la llegada de inmigrantes y favorecer su establecimiento en el territorio argentino. El Archivo General de la Nación destaca que durante la administración de Avellaneda se impulsó la inmigración europea y que la legislación de 1876 formó parte de esa política.

La inmigración fue acompañada por la expansión de las comunicaciones, los ferrocarriles y las actividades productivas, dentro de un proceso de transformación económica y territorial que continuaría durante las décadas siguientes.

Del frigorífico al crecimiento agroexportador

La segunda mitad de la década de 1870 también estuvo marcada por cambios tecnológicos vinculados con la producción y el comercio exterior.  En 1876 llegó a Buenos Aires el buque frigorífico Le Frigorifique, equipado para conservar carne a bajas temperaturas durante el transporte. El episodio aparece registrado en la línea histórica oficial de la Casa Rosada como uno de los acontecimientos relevantes de aquel año.

La incorporación de esta tecnología abrió nuevas posibilidades para la comercialización de productos ganaderos y formó parte de un proceso que transformaría progresivamente el perfil exportador de la economía argentina.

La frontera y la campaña militar

Durante el Gobierno de Avellaneda también se profundizó la política estatal sobre las fronteras con los pueblos indígenas. En 1875 el Congreso autorizó al Poder Ejecutivo a invertir fondos para crear pueblos, levantar fortines y avanzar sobre las líneas de frontera. La Ley 752 estableció expresamente recursos para esas obras y facultó al Gobierno a extender la frontera.

Tras la muerte de Adolfo Alsina en 1877, el presidente designó a Julio Argentino Roca como ministro de Guerra. Bajo su conducción se desarrolló, entre 1878 y 1879, la campaña militar conocida históricamente como “Conquista del Desierto”. El Archivo General de la Nación la describe como una operación militar ofensiva y sistemática que incorporó grandes extensiones de territorio a la soberanía argentina.

El proceso continúa siendo objeto de debate historiográfico, especialmente en relación con sus consecuencias sobre las comunidades indígenas que habitaban esos territorios.

Buenos Aires, Capital de la República

Uno de los acontecimientos institucionales más importantes del final del mandato del presidente Avellaneda fue la federalización de Buenos Aires. El 20 de septiembre de 1880 el Congreso sancionó la Ley 1029, que declaró a la Ciudad de Buenos Aires capital de la República. La norma estableció que la ciudad quedaría bajo jurisdicción federal, mientras que la Provincia de Buenos Aires debía reorganizar sus instituciones fuera de la ciudad.

La decisión estuvo vinculada con un conflicto político y militar entre las autoridades nacionales y el gobierno bonaerense de Carlos Tejedor. Ante la escalada del enfrentamiento, el Poder Ejecutivo y el Congreso se trasladaron al actual barrio de Belgrano -por entonces un pueblo bonaerense-donde se desarrollaron las sesiones que desembocaron en la sanción de la ley de federalización. El episodio marcó un punto de inflexión en la organización territorial del Estado argentino y cerró una larga disputa por el estatus de Buenos Aires

Carlos Tejedor

Un presidente que también dejó huella en la Universidad

Después de terminar su mandato, Avellaneda mantuvo una intensa actividad pública. En 1881 asumió como rector de la Universidad de Buenos Aires y posteriormente fue elegido senador nacional por Tucumán. Desde el Senado participó en el debate sobre la organización de las universidades nacionales.

En 1885 impulsó una ley para establecer un régimen para las universidades nacionales de Buenos Aires y Córdoba y se convirtió en un antecedente fundamental de la organización universitaria argentina. Ese mismo año murió, el 25 de noviembre, estando en viaje desde Francia hacia la Argentina. Su salud se había deteriorado y falleció en altamar, sin llegar a completar el viaje de regreso.

 

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