El diputado nacional Sebastián Galmarini pasó por El Living de NewsDigitales y dejó definiciones sobre su futuro político, la situación del Gobierno de Javier Milei, la provincia de Buenos Aires y el rol de Sergio Massa dentro del peronismo.
Referente del Frente Renovador, fue consultado sobre la posibilidad de competir por la Gobernación bonaerense. Aunque consideró prematuro discutir candidaturas, no la descartó: “Si vos me preguntás si a mí me gustaría, me gustaría”.
Sin embargo, aclaró que una eventual postulación deberá surgir de una decisión colectiva. “Yo soy jugador de equipo, no creo en las aventuras personales”, afirmó, y sostuvo que necesitaría el respaldo de sus compañeros y del peronismo.
Galmarini evitó asegurar que Milei no pueda conseguir un segundo mandato, pero describió un escenario difícil para el oficialismo. Según sostuvo, el Gobierno atraviesa un deterioro de imagen mientras la sociedad reclama soluciones para llegar a fin de mes, pagar las tarjetas y conservar el trabajo.

“La sociedad lo que te está diciendo es: ‘Mirá, yo quiero vivir bien’”, resumió. También cuestionó el rumbo económico y marcó una diferencia entre energía, minería, petróleo y finanzas frente a la situación de la industria, el comercio y la construcción.
Según su análisis, ese deterioro también repercute entre antiguos aliados. Mencionó los movimientos del PRO y de gobernadores que buscan tomar distancia ante un escenario electoral adverso. “El que se derrumbó fue Milei”, sentenció.
El dirigente cuestionó especialmente el impacto del ajuste nacional sobre la provincia de Buenos Aires. Sostuvo que las disputas entre Nación y Provincia terminan perjudicando a los bonaerenses y recordó que el territorio produce alrededor del 40% del PBI, pero recibe una proporción considerablemente menor.
Galmarini retomó además uno de los símbolos políticos del Presidente. Según afirmó, aquel Milei que levantaba una motosierra durante la campaña ya no provoca la misma reacción social porque los efectos del ajuste comenzaron a sentirse directamente.

Sobre el final volvió a utilizar esa imagen para reivindicar las advertencias de Massa durante la campaña presidencial. “No era campaña del miedo, era miedo a lo que podían hacer en el Gobierno”, aseguró. Y agregó: “Antes era divertida la motosierra y ahora te cortaron una pierna”.
Otro de los ejes fue la reforma electoral. Galmarini calificó a la Boleta Única de Papel como “una gran venta de humo” y aseguró que su implementación registró problemas relacionados con votos blancos, nulos y errores, además de resultar más costosa.
Aunque reconoció como ventaja que toda la oferta electoral aparezca en una misma papeleta, consideró que el sistema anterior funcionaba. También advirtió que una boleta bonaerense con categorías nacionales, provinciales y municipales podría alcanzar dimensiones difíciles de administrar.
En paralelo, ratificó la postura del Frente Renovador contra las reelecciones indefinidas de intendentes. “No solamente no lo avalamos, sino que somos los autores de la ley”, recordó. Para Galmarini, la alternancia es necesaria, aunque destacó que la experiencia municipal constituye un valor para quien pretenda gobernar la Provincia.

La figura de Sergio Massa ocupó el tramo final. Galmarini coincidió con Sergio Berni al considerarlo uno de los dirigentes más preparados del país por su experiencia en la administración pública, capacidad de trabajo y diálogo.
“Sergio es sin dudas uno de los dirigentes políticos más preparados de la Argentina”, sostuvo. No obstante, dijo no tener claro si Massa quiere volver a competir por la Presidencia, aunque destacó que continúa activo y mantiene conversaciones con intendentes y legisladores.
De cara a 2027, planteó que el peronismo deberá mantenerse unido, ampliar su representación y evitar las disputas internas que condicionaron al gobierno de Alberto Fernández. A su entender, no alcanza con ganar una elección: también será necesario construir una administración capaz de sostener sus decisiones.
Cuando le preguntaron si Massa puede encarnar ese proceso y volver a liderar al espacio, Galmarini cerró sin matices: “Yo no tengo dudas”.