por Redacción NewsDigitales
Guille Mármol, cantante y frontman de Eterna Inocencia, pasó por El Living de NewsDigitales para conversar con Juan Ignacio Provéndola sobre un presente que lo encuentra atravesado por la música, la historia y la docencia. Mientras la banda celebra los 25 años de “A los que se han apagado”, el músico también recorre distintos escenarios con su propuesta personal Aedos por la Pampa.
Profesor de Historia recibido en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Mármol explicó que este nuevo espectáculo nació alrededor del poder de la palabra y de la figura de los antiguos aedos griegos, aquellos cantores encargados de transmitir historias mediante la oralidad.
La propuesta combina canciones propias y de artistas que marcaron su vida con reflexiones históricas. Por allí aparecen desde Joy Division y Luca Prodan hasta Atahualpa Yupanqui, Masacre y los chilenos BBS Paranoicos. “La Pampa es nuestra Hélade”, definió Mármol al explicar ese recorrido cultural y geográfico.

Mármol contó que su interés por la Grecia antigua y particularmente por la denominada Edad Oscura lo llevó a recuperar la figura del aedo. La transmisión oral permitió conservar relatos que, miles de años después, continúan mostrando comportamientos y conflictos propios de la condición humana.
Ese concepto se trasladó a Aedos por la Pampa, donde el músico construye un recorrido desde el presente hacia el pasado. En ese viaje también aparece su propia relación con el campo bonaerense, los payadores y una infancia atravesada por lugares como Ranchos, Chascomús, San Miguel del Monte y la zona del río Salado.

Ese vínculo territorial también puede encontrarse en la obra de Eterna Inocencia, especialmente en discos como “Las palabras y los ríos”, donde la geografía y el paisaje aparecen como elementos recurrentes.
Otro eje central fue su relación con Quilmes. Mármol recordó “Con sabor a Malta y Río”, un libro escolar realizado por docentes quilmeños que recibió durante su infancia y que todavía conserva. Actualmente forma parte de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes y trabaja en la conservación y divulgación del patrimonio local.
El músico también repasó el origen traumático del distrito, marcado por el traslado forzoso del pueblo Quilmes desde los Valles Calchaquíes hacia Buenos Aires, y destacó la importancia de recuperar aquellas historias que durante décadas quedaron desplazadas de los grandes relatos.

Su relación con la investigación histórica también lo acercó a la inmigración alemana. Mármol integra el Centro de Documentación de la Inmigración de Habla Alemana en la Argentina y participa en unas jornadas dedicadas a Osvaldo Bayer, donde abordará los vínculos entre el historiador, el anarquismo y el punk.
La docencia ocupa otro lugar fundamental en su vida. Después de haber sido director de una escuela secundaria, Mármol decidió regresar al aula y actualmente trabaja con pocas horas para poder compatibilizar la enseñanza con las giras.
En sus clases utiliza música, vinilos y hasta la guitarra para acercar la Historia a los estudiantes. Al trabajar sobre el 24 de marzo, por ejemplo, recurrió a canciones prohibidas y artistas latinoamericanos como Atahualpa Yupanqui, Alfredo Zitarrosa y Víctor Jara.
“Creo que ahí tenés para enamorarlos de la disciplina”, explicó sobre su trabajo con los alumnos más jóvenes. Su objetivo, sostuvo, no pasa solamente por transmitir contenidos, sino por conseguir que los estudiantes desarrollen curiosidad y encuentren una experiencia significativa dentro del aula.
Eterna Inocencia también atraviesa un momento de intensa actividad. La banda prepara la celebración por los 25 años de “A los que se han apagado”, con presentaciones en distintas ciudades argentinas y una gira por Chile.

Al hablar de las nuevas canciones, Mármol volvió sobre una idea que conecta toda la entrevista: qué se intenta transmitir cuando alguien escucha una obra. Desde su formación dentro del hardcore y el punk, considera fundamental que una canción pueda provocar algo más que entretenimiento.
“Me parece que está bueno poder decir algo”, sostuvo, con la intención de que quien escucha “se sienta interpelado” o tenga ganas de investigar aquello que la canción plantea. En esa búsqueda aparece también el vínculo de Eterna Inocencia con la banda brasileña Dead Fish, con quienes intercambiaron canciones y buscan fortalecer puentes dentro de la escena sudamericana.
Entre la guitarra, las aulas y los libros, Mármol construye así un mismo recorrido. Ya sea recuperando a los antiguos aedos, versionando canciones que lo marcaron o llevando un tocadiscos a una escuela, la búsqueda permanece: utilizar la palabra, la música y la historia para transmitir algo capaz de permanecer en quien escucha.