05/10/2026 - Edición Nº1336

Judiciales

Debate universitario

Financiamiento universitario: qué cambia si se cumple la ley, según un constitucionalista

05/10/2026 | El constitucionalista defendió la autonomía universitaria y analizó los desafíos que enfrenta la Justicia.


por Redacción NewsDigitales


Leandro Abel Martínez pasó por El Living de NewsDigitales, en la sección Judiciales conducida por Aldana San José, después de imponerse en las elecciones del claustro de graduados de la Facultad de Derecho de la UBA. El abogado constitucionalista analizó el financiamiento universitario, la autonomía, el respeto por la Constitución y los cambios en la enseñanza jurídica.

Martínez reivindicó la convivencia institucional dentro de Derecho y destacó que, pese a las diferencias entre agrupaciones, existen consensos alrededor de la autonomía, la libertad de cátedra y el financiamiento. Su lista obtuvo el 57% de los votos y acompaña la reelección del actual decano, Leandro Vergara.

También explicó que su espacio busca representar a quienes mantienen una vida cotidiana dentro de la facultad: docentes, graduados que continúan su formación y profesionales interesados en desarrollar una carrera académica.

“Hay que cumplir con la ley”

Al abordar el financiamiento universitario, Martínez puso el eje en la autoridad del derecho. Recordó el recorrido judicial de la discusión y sostuvo que, cuando existe una norma vigente y una decisión judicial, la discusión política no puede reemplazar su cumplimiento.

“Si la ley dice una cosa, la ley dice eso”, afirmó. Para el constitucionalista, quienes trabajan dentro del mundo jurídico viven precisamente de reconocer esa autoridad, incluso cuando una decisión no coincide con sus preferencias personales.

Respecto de los controles sobre las universidades, defendió la diferenciación entre auditorías internas y externas. Señaló que la Auditoría General de la Nación debe ejercer el control externo y cuestionó que esa tarea quede en manos de organismos dependientes del Poder Ejecutivo, debido a la autonomía universitaria.

Constitución, decretos y división de poderes

Martínez reconoció que la Argentina no tiene, según su mirada, un gran apego histórico a la Constitución. Cuestionó que durante distintos gobiernos se haya naturalizado legislar mediante decretos o delegaciones legislativas, aunque admitió que la falta de acuerdos parlamentarios puede empujar al Ejecutivo a recurrir a esas herramientas.

Para el especialista, esa dinámica refleja una derrota de la política. La Constitución establece que la legislación corresponde principalmente al Congreso y los mecanismos excepcionales deberían conservar justamente ese carácter. “No es lo más deseable para una idea republicana de división de poderes”, explicó.

También rechazó, por ahora, una nueva reforma constitucional. Consideró que la Constitución de 1994 fue producto de un gran acuerdo político y que todavía existen herramientas legislativas para corregir problemas sin modificar la Carta Magna. “Yo le tendría miedo a cualquier reforma”, reconoció.

La Justicia y las vacantes

Otro punto fueron las vacantes existentes dentro del Poder Judicial y otros organismos. Martínez atribuyó el problema principalmente a la dificultad de construir acuerdos políticos para cubrir cargos que requieren mayorías especiales.

Sobre el mecanismo para seleccionar integrantes de la Corte Suprema, dijo preferir el sistema anterior, que habilitaba una mayor participación de la sociedad civil para opinar sobre los candidatos. A su entender, esa instancia permite discutir con mayor profundidad la idoneidad técnica y profesional de quienes aspiran a integrar el máximo tribunal.

También consideró que la Corte debería contar con mujeres. Aclaró que la Constitución Nacional no determina una composición por género, pero manifestó su preferencia por un tribunal que tenga representación femenina.

La inteligencia artificial cambia las aulas

Martínez dedicó el tramo final a su vínculo con la UBA, institución a la que definió como un instrumento de movilidad social en su propia historia. Contó que su situación familiar no le permitía pensar en una universidad privada y que su recorrido por Derecho terminó convirtiéndose en un compromiso académico permanente.

Ese modelo enfrenta nuevos desafíos. Como docente, observa diferencias vinculadas con la formación previa de los estudiantes y consecuencias de la pandemia en la motivación y los hábitos de estudio. A eso se suma la irrupción de la inteligencia artificial.

Martínez contó que dejó de priorizar los trabajos prácticos escritos por la posibilidad de que sean realizados con IA y comenzó a darle mayor importancia a la defensa oral. Para él, ya no alcanza con acceder a leyes, jurisprudencia o doctrina: el alumno debe explicar cómo razonó y por qué llegó a una determinada conclusión.

La universidad, concluyó, atraviesa un proceso que terminará modificando la manera de enseñar, aprender y evaluar. En ese escenario, Martínez defendió una UBA abierta a los cambios, pero sostenida sobre la autonomía, la pluralidad, la formación académica y el respeto por las reglas.