05/10/2026 - Edición Nº1336

Cultura


Historia punk

Chino Vera anticipó cómo quiere despedirse de los escenarios tras 40 años en el punk

05/10/2026 | El histórico músico de Attaque 77 repasó cuatro décadas de punk y reveló que piensa “colgar los botines” como homenaje a Pil Trafa.


por Redacción NewsDigitales


Adrián “Chino” Vera pasó por El Living de NewsDigitales, donde fue entrevistado por Juan Ignacio Provéndola para Rock Politic. Figura de la historia del punk argentino, el músico repasó cuatro décadas de trayectoria entre Comando Suicida, Conmoción Cerebral, Attaque 77, Mal Momento y otros proyectos, pero también sorprendió al hablar del cierre de su carrera y revelar que piensa comenzar a despedirse de los escenarios.

Vera se definió como un músico “multigrupo”, una característica que lo acompañó prácticamente desde sus comienzos. Recordó que durante los primeros años llegó a tocar simultáneamente en dos o tres bandas y que su recorrido se mantuvo casi sin interrupciones, salvo por los siete años en los que vivió en Estados Unidos.

Su primera experiencia dentro de un estudio llegó con Conmoción Cerebral para Invasión 88. Más tarde pasó al bajo en Attaque 77 y participó de discos fundamentales como El cielo puede esperar, Ángeles caídos y el registro en vivo de la banda. Además de tocar, también compuso música y letras que terminaron convirtiéndose en parte de aquella etapa del grupo.

Attaque 77 y una decisión difícil

El paso por Attaque 77 también tuvo momentos complejos. Vera recordó una presentación en Obras junto a Pil Trafa en la que fue silbado por parte del público. Aquella reacción lo llevó a preguntarse qué había sucedido con la intención original que tenía al dedicarse a la música.

“¿Qué hice?”, recordó haberse preguntado arriba del escenario. El episodio se sumó a la intensidad de las giras, el trabajo constante y la presión que rodeaba al grupo. Con el tiempo terminó alejándose de la banda, una decisión que marcó un punto de inflexión en su carrera.

Su idea sobre la música, sin embargo, nunca cambió. “La música para mí es para compartir”, resumió. Incluso contó que dentro del punk muchas veces se sintió incomprendido por disfrutar de otros géneros y rechazar los sectarismos. Para Vera, escuchar punk nunca debía impedir acercarse a artistas provenientes de otros universos musicales.

Después de abandonar Attaque atravesó períodos en los que directamente no quería volver a tocar. Los amigos terminaron empujándolo nuevamente hacia una sala de ensayo y la necesidad de contar con canciones propias lo llevó otra vez a componer. Muchas de aquellas piezas terminaron reciclándose posteriormente en diferentes bandas y proyectos.

El reencuentro con su historia

Tras pasar siete años viviendo en Florida, Estados Unidos, Vera regresó a la Argentina. Durante su estadía en el exterior también tocó con músicos latinos y mantuvo vivo el vínculo con los instrumentos, aunque al volver estaba convencido de que no quería continuar con la actividad.

El tiempo modificó aquella decisión. Más Calaveras fue uno de los proyectos que lo devolvió de manera más estable a la música y posteriormente llegaron otros reencuentros. Uno de los más significativos ocurrió alrededor del universo de Attaque 77, cuando volvió a compartir escenario con antiguos compañeros.

Especialmente emotiva fue la reunión en el estadio Malvinas Argentinas, donde coincidió nuevamente con Ciro Pertusi, Mariano Martínez y Leonardo De Cecco. Vera recordó que interpretaron canciones como “Combate” y “Armas blancas”, recreando por un momento la formación de El cielo puede esperar. “Fue extraordinario”, definió.

“Ya está la tarea cumplida”

A pesar de seguir componiendo y buscando nuevas ideas, Vera reconoció que actualmente toca poco en su casa y siente el desgaste físico después de cuatro décadas. Los ensayos extensos y el peso del instrumento comenzaron a pasar factura y eso lo llevó a pensar seriamente en el final.

“Ya estamos llegando al final de la carrera”, admitió. El músico explicó que lleva alrededor de 40 años de actividad y reveló que tiene una edad simbólica en mente para comenzar a “colgar los botines”.

La decisión está relacionada con Pil Trafa, histórico líder de Los Violadores y una de sus grandes referencias. Vera recordó que Pil murió a los 62 años y señaló que él alcanzará esa edad próximamente. “Ya está la tarea cumplida también”, expresó.

Más que una despedida abrupta, lo piensa como un homenaje personal a quien considera uno de sus maestros. “Medio cuelgo los botines”, explicó, antes de mencionar también la influencia de Stuka, Sergio Gramática, el Polaco Zelazek y Hari B.

Cuatro décadas sin abandonar la música

Vera conserva otros intereses que fueron acompañándolo durante los años. El dibujo, el cine, las historietas, el ajedrez, la radio e incluso la militancia política aparecen entre las actividades que exploró fuera de los escenarios. También conserva un vínculo profundo con Parque Patricios, el barrio en el que creció y donde todavía vive.

Su relación con la música, de todas maneras, continúa apareciendo incluso cuando intenta alejarse. Todavía compone, modifica letras y busca evitar repetirse. Además, sigue aceptando algunas invitaciones para tocar canciones de Attaque 77 cuando otros músicos necesitan reemplazos.

Después de pasar por numerosas bandas, vivir fuera del país, abandonar los instrumentos y regresar más de una vez, el Chino Vera parece prepararse para cerrar progresivamente una etapa que comenzó cuatro décadas atrás. Pero su propia historia demuestra que despedirse definitivamente de la música nunca fue sencillo: cada vez que intentó dejarla, alguna canción, algún amigo o algún escenario terminó haciéndolo volver.