El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto analizó el escenario político argentino, cuestionó el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y puso en duda que exista un escenario favorable para la continuidad del Presidente. Al comparar el presente con otros procesos electorales, sostuvo que “no hay clima reeleccionista”.
Para fundamentarlo, recordó los escenarios que precedieron a las reelecciones de Carlos Menem y del kirchnerismo. Según su mirada, aquellos gobiernos habían logrado construir, antes de llegar a las urnas, una percepción de estabilidad, crecimiento y mejora económica. “Había clima de época, hoy no lo veo”, afirmó al marcar una diferencia con la situación actual.

Pichetto sostuvo que el deterioro del empleo y del poder adquisitivo representa uno de los principales problemas del oficialismo. Aseguró que existe “un proceso de destrucción del empleo urbano, del empleo industrial” y cuestionó una política que, según describió, llevó los salarios a la baja tanto en el ámbito privado como en el sector público.
El diputado también apuntó contra el esquema cambiario y afirmó que el tipo de cambio actual no resulta competitivo para la industria, el comercio, las economías regionales, los exportadores ni el turismo. Para Pichetto, la estrategia oficial está subordinada al objetivo de contener la inflación, pero advirtió que ese resultado no puede analizarse separado de la actividad económica.
“En el cementerio tampoco hay inflación, está todo estable, hay tumbas”, lanzó. Con esa comparación cuestionó un modelo basado, según su diagnóstico, en el ajuste permanente, el incremento de los servicios públicos y el deterioro de los ingresos.

En ese marco, puso el foco en las empresas argentinas y reclamó una política de defensa de la producción nacional. Para Pichetto, las decisiones oficiales terminan afectando no solamente a las pymes, sino también a grandes compañías locales. Además, reivindicó la tradición productivista del peronismo y su vínculo histórico con la industria y el empleo.
Al analizar la reconstrucción opositora, Pichetto consideró fundamental que el peronismo pueda resolver su liderazgo mediante mecanismos internos. Defendió las PASO como una herramienta para legitimar al candidato que resulte ganador y permitir posteriormente una síntesis entre los distintos sectores.
También destacó la centralidad que, según su análisis, conserva Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo que, si pudiera competir electoralmente, tendría “grandes posibilidades de triunfar”. Además, calificó su condena e inhabilitación como arbitrarias e injustas.
Sobre Sergio Massa, Pichetto evitó descartarlo de una futura candidatura presidencial. Lo definió como un dirigente “resiliente”, joven y con voluntad política, y señaló que podría transitar tanto una alternativa nacional como una eventual competencia por la Gobernación bonaerense.

Para la Provincia, expresó una preferencia por los jefes comunales y sostuvo que “por primera vez” lo que definan los intendentes bonaerenses debería tener un peso determinante para elegir al próximo candidato a gobernador.
En el tramo final, Pichetto también habló del futuro de Victoria Villarruel y dejó una de las definiciones más contundentes de la entrevista. “Va a ser candidata a presidente”, pronosticó, aunque aclaró inmediatamente que no se trata de una información proporcionada por la vicepresidenta sino de una lectura personal del escenario político.
Pichetto consideró un “error” de Milei haber “agraviado, ofendido, humillado y apartado” a Villarruel de la gestión y de determinados actos institucionales, algo que, según su lectura, podría impulsarla a construir un proyecto propio.
A su entender, la vicepresidenta representa además un electorado propio de raíz nacionalista, católica y vinculada al ámbito militar. “Ese electorado es el que representa Victoria Villarruel y es un electorado de ella, no es de Milei”, afirmó. Incluso estimó que una candidatura suya podría quitarle votos decisivos al actual mandatario.
Pichetto cerró con un desafío para la oposición: construir una unidad nacional alrededor de un proyecto productivo y recuperar el empleo. Para el diputado, la prioridad de la próxima etapa debería resumirse en una definición: “Gobernar es generar trabajo”.