por Redacción NewsDigitales
El médico legista y abogado penalista Sebastián Busso pasó por El Living de NewsDigitales, donde fue entrevistado por Aldana San José para la sección Judiciales. Con una trayectoria que combina medicina de emergencias, peritajes forenses y derecho, analizó algunas de las causas sanitarias y judiciales más sensibles del país, con especial atención al expediente por el fentanilo contaminado.
Busso explicó que su formación comenzó en medicina y continuó con emergentología y medicina legal, hasta ingresar por concurso al Cuerpo Médico Forense de San Martín. Más tarde sumó la carrera de Derecho, una combinación que hoy le permite abordar expedientes en los que la discusión jurídica depende de cuestiones médicas y periciales.

Ese perfil lo llevó a intervenir en la investigación por el fentanilo contaminado, a la que definió como una “megacausa” de una complejidad técnica extraordinaria. “Va a ser una causa histórica, sin duda”, sostuvo al referirse a la magnitud de las víctimas y a las responsabilidades que, a su entender, deberán determinarse.
Según explicó Busso durante la entrevista, la causa registraba 92 víctimas constatadas, más de 40 lesiones graves y otros casos todavía bajo análisis. El abogado sostuvo que la investigación no se limita a la actuación del laboratorio, sino que también pone bajo discusión los controles ejercidos por organismos estatales.
En ese sentido, apuntó contra HLB Pharma y cuestionó el funcionamiento de ANMAT. De acuerdo con su relato, una inspección realizada en noviembre de 2024 había advertido falencias y recomendado impedir la fabricación de medicamentos inyectables estériles. Sin embargo, afirmó que posteriormente se produjeron los lotes de fentanilo que terminaron contaminados.

También cuestionó la respuesta política frente al caso y reclamó explicaciones del ministro de Salud, Mario Lugones. Según afirmó, su espacio presentó un escrito para que el funcionario “dé la cara” y criticó que no haya comparecido ante la comisión investigadora. Para Busso, el expediente terminará siendo recordado como una “desgracia sanitaria”.
La conversación también abordó la causa por la muerte de Diego Maradona. Busso consideró que existieron negligencias en la atención domiciliaria, pero discrepó con la imputación por dolo eventual. A su criterio, la discusión debería ubicarse en el terreno del homicidio culposo y anticipó que esa podría ser la calificación que finalmente prospere.
“Los fiscales tienen alguna especie de delirio místico con el dolo eventual. Para ellos todo es dolo eventual”, cuestionó. El especialista sostuvo que la internación domiciliaria de Maradona no habría contado con los elementos ni con el seguimiento necesarios, aunque remarcó que eso no significa, desde su interpretación jurídica, que los profesionales hubieran aceptado su muerte como resultado.

Sobre el caso de Silvina Luna y Aníbal Lotocki, se mostró más cauteloso respecto de establecer un vínculo penal directo entre las intervenciones y el fallecimiento ocurrido años después. Explicó que el paso del tiempo, las internaciones y las distintas complicaciones médicas vuelven más difícil determinar hasta dónde se mantiene el nexo causal.
Busso también habló del peso de la industria farmacéutica. La definió como una de las actividades económicas más poderosas del mundo y reconoció su papel indispensable en investigación y producción de medicamentos, pero sostuvo que ese poder necesita controles estatales para evitar desequilibrios en el acceso y los precios.
Otro de los puntos fuertes llegó al discutir la eutanasia. Busso se manifestó abiertamente a favor de su regulación en Argentina y la definió como “un derecho” y “una deuda que los legisladores tienen para con el pueblo argentino”. Su argumento se centró en pacientes terminales sometidos durante largos períodos a sufrimiento y tratamientos invasivos.
Finalmente, defendió el cannabis medicinal y fue más lejos al plantear que el Estado debería asumir un rol en la administración de drogas recreativas como estrategia contra el narcotráfico. A lo largo de la entrevista, Busso sostuvo una misma línea: tanto en medicina como en Justicia, la ausencia de controles y responsabilidades puede terminar teniendo consecuencias irreversibles.