por Redacción NewsDigitales
Mariano Asch pasó por El Living de NewsDigitales, donde conversó con Juan Ignacio Provéndola sobre una vida atravesada por el punk, la producción y algunos de los nombres más importantes del género. Mánager, productor de shows y discos y periodista en sus comienzos, se definió de una manera mucho más sencilla: “Siempre digo que soy inetiquetable”.
El presente lo encuentra concentrado en la nueva visita de Die Toten Hosen a la Argentina, pero esta vez con un significado distinto. Para Asch, la gira marca el cierre de una relación laboral de 24 años que comenzó casi de casualidad, cuando se ofreció a fabricar las remeras que la banda vendería durante sus conciertos en el país.
Asch recordó que su primer contacto personal con Die Toten Hosen ocurrió en 1994, cuando realizaba un fanzine con un amigo y los entrevistó durante una visita a Buenos Aires. Años después, en plena crisis de 2002, la banda decidió regresar al país para ofrecer dos conciertos con entradas muy económicas, pese a un contexto que había alejado a buena parte de los artistas internacionales.

Fue entonces cuando Asch advirtió que importar merchandising sería prácticamente inviable por la devaluación y propuso producir las remeras localmente. La experiencia funcionó y abrió una relación que fue creciendo: primero merchandising, después asistencia en distintos proyectos y finalmente producción de conciertos en Capital y el interior.
Para Asch, una de las claves para comprender la conexión de Die Toten Hosen con la Argentina es que nunca se trató solamente de dinero. Sostuvo que el grupo llegó incluso a perder plata en algunas visitas porque quería estar en el país. Recordó una frase de Campino que dimensiona ese vínculo: si tuviera que elegir los 20 shows más importantes de la historia de la banda, ocho serían argentinos.
Esa historia tendrá ahora un momento especialmente emotivo. Asch adelantó que el concierto del Movistar Arena del 10 de octubre contará con una introducción preparada especialmente para la ocasión. “Prepárense para la intro”, anticipó, y explicó que ese recital tendrá una carga diferente por tratarse del último show

“Para mí el punk es algo que va mucho más allá de la música”, sostuvo Asch. Esa cultura, explicó, le enseñó a cuestionar, desconfiar de las verdades cerradas y buscar sus propias respuestas. En esa línea recuperó una definición que adoptó como propia: “El rock es actitud y no entretenimiento”.
Otro capítulo central de su recorrido fue su relación con Pil Trafa. Asch fue su último manager y publicó El monopolio de las palabras, el único álbum solista de Pil compuesto íntegramente por canciones originales. Con los años, aquella relación profesional también se convirtió en un vínculo personal, aunque atravesado por diferencias y reconciliaciones.
Uno de los momentos más duros llegó con la muerte repentina de Tomy Lo. Asch fue quien llamó a Pil para comunicarle la noticia. Cuando el cantante regresó a la Argentina, se encontraron y protagonizaron una escena que todavía recuerda: “Nos dimos un abrazo y nos pusimos a llorar los dos”. Durante el viaje hacia su casa, ambos se pidieron perdón por viejas diferencias.

Asch continuó colaborando con proyectos vinculados a Pil después de su muerte. Incluso contó que propuso a Die Toten Hosen interpretar canciones de Los Violadores y del propio cantante durante su primera visita posterior a su fallecimiento. La banda evaluó la idea, la aceptó y terminó llevándola al escenario.
Después de décadas produciendo conciertos y trabajando con artistas como The Boys, The Damned, Social Distortion y miembros de Ramones, Asch aseguró que por ahora no piensa demasiado más allá de esta despedida. “Yo quiero que termine la gira de los Hosen”, reconoció cuando le preguntaron por sus próximos planes.
Pero el centro emocional está puesto en el final de una etapa. Lo que comenzó fabricando remeras para dos shows terminó convirtiéndose en 24 años de trabajo, viajes, conciertos y amistad. Para Asch, la despedida argentina de Die Toten Hosen no será solamente el cierre de una gira: también significará terminar una de las relaciones profesionales más importantes de su vida.