Después de una intensa experiencia en Gran Hermano Generación Dorada, Cinzia Francischiello atraviesa uno de los momentos más importantes de su vida personal: se prepara para casarse con Dylan Gissi, su pareja y uno de sus grandes pilares durante su paso por el reality.
En una entrevista exclusiva con NewsDigitales, Cinzia contó cómo avanzan los preparativos de la boda y reconoció que organizar una fiesta de semejante magnitud está siendo bastante más complicado de lo que imaginaba. “Es muy estresante organizar una boda”, admitió la ex Gran Hermano, que incluso confesó que cuanto más avanza con los preparativos, menos ganas tiene de ocuparse de la fiesta.
El problema, según explicó, es la cantidad de decisiones, cuestiones burocráticas y proveedores que aparecen en el camino. Y hay algo que tiene clarísimo: ella quiere una boda a su manera. “Soy muy controladora y quiero que salga como yo quiero”, reconoció entre risas durante la entrevista.
La boda tiene fecha confirmada: será el martes 22 de diciembre. La elección del día tiene una explicación muy particular relacionada con la profesión de Dylan. Al ser futbolista, sus tiempos están condicionados por el calendario deportivo y diciembre era uno de los pocos momentos en los que podían tener cierta seguridad respecto de la disponibilidad de los invitados vinculados al fútbol.
“Es como que el único momento en que podemos tener certeza que ellos van a tener libre para ir a un casamiento”, explicó Cinzia en diálogo con NewsDigitales. La fecha, además, queda pegada a las celebraciones de Navidad, algo que permitirá reunir a familiares y amigos que viajarán especialmente para compartir el momento con la pareja.
Uno de los principales cambios en la planificación fue el lugar. Cinzia tenía la ilusión de casarse en Venezuela, pero finalmente decidió trasladar la celebración a Buenos Aires, ciudad que considera su segunda casa. La decisión estuvo relacionada principalmente con cuestiones logísticas y de seguridad para los invitados que deberían viajar desde distintos países.
“Para mí es irresponsable hacer que mucha gente acá viaje a Venezuela sin poderles dar ciertas garantías básicas de vida, de seguridad”, explicó. Por eso, Buenos Aires terminó convirtiéndose en el escenario elegido para celebrar el amor entre Cinzia y Dylan.
Cinzia también habló de una de las cuestiones más difíciles de cualquier casamiento: la lista de invitados. La exparticipante de GH reconoció que tiene mucho cariño por varios de sus excompañeros y que le encantaría compartir ese momento con ellos. Sin embargo, su intención es que la boda mantenga un espíritu íntimo y que quienes estén presentes sean personas verdaderamente cercanas a la pareja.
“Puede haber 200 personas, pero son los fieles, los leales. Para mí, cuando alguien es mi amigo, está en el mismo rango de familia”, aseguró. En ese sentido, contó que quiere que los invitados sean personas que genuinamente estén felices por ellos y por su historia de amor.
Entre los nombres vinculados a Gran Hermano, hay uno que ya está prácticamente confirmado: Sol Abraham, con quien Cinzia construyó una relación muy cercana durante el reality. La gran pregunta es si finalmente habrá una gran reunión de participantes de la edición. Cinzia todavía está evaluando la lista porque son muchos los compañeros a los que quiere y aprecia.
Si hay algo que Cinzia no está dispuesta a negociar es el menú. La venezolana fue contundente durante la entrevista: quiere pizza y tequeños. “Somos muy básicos. Fiesta de boda venezolana tiene que tener tequeños. Es religión”, explicó entre risas. La organización intentó llevarla por otros caminos gastronómicos, pero Cinzia dejó claro que no necesita demasiadas sofisticaciones. De hecho, contó que llegó a un punto en el que, después de tanto desgaste, está dispuesta a dejar que los demás decidan buena parte de los detalles mientras haya tequeños.
Más allá de la boda, Cinzia destacó especialmente el rol que tuvo Dylan durante todo su paso por Gran Hermano. El futbolista la acompañó durante los debates y programas posteriores a sus salidas de la casa y estuvo particularmente presente cuando ella sufrió una fractura que la obligó a atravesar una recuperación complicada.
Por ahora, la luna de miel quedó en suspenso. El principal motivo también tiene que ver con los viajes. Como la boda reunirá personas provenientes de Venezuela, Europa, Estados Unidos y otros lugares, Cinzia quiere aprovechar esos días para compartir con ellos y no desaparecer inmediatamente después de la fiesta.
Cinzia llegó a Gran Hermano con un objetivo claro: jugar y llegar a la final. Terminó convirtiéndose en una de las grandes protagonistas de la edición y, ahora, atraviesa una etapa completamente diferente. El 22 de diciembre, lejos de las nominaciones, las placas y las estrategias, tendrá otro tipo de desafío: ponerse el vestido de novia y casarse con Dylan Gissi.