05/10/2026 - Edición Nº1336

Economía

apreciación del real

Vacaciones más caras en Brasil: el resultado electoral que ya mueve el bolsillo

05/10/2026 | Las vacaciones pueden encarecerse, mientras los exportadores ganan margen. Acciones y bonos locales subieron.



El resultado electoral en Brasil abrió una nueva etapa de incertidumbre política y expectativas económicas que también alcanza a la Argentina. La reacción de los inversores fue inmediata, pero sus consecuencias van más allá de las pantallas financieras, pueden sentirse en el presupuesto de las vacaciones, los costos de las empresas y las posibilidades de vender productos argentinos al país vecino.

Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quedó primero con el 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% de Luiz Inácio Lula da Silva, según el Tribunal Superior Electoral. La presidencia todavía no está definida, ambos competirán en el balotaje del 25 de octubre. Mientras tanto, el mercado empezó a ajustar sus apuestas sobre el próximo gobierno. 

Un real más fuerte

Este lunes 5 de octubre, el dólar llegó a cotizar por debajo de los cinco reales y la Bolsa de San Pablo registró subas superiores al 8% durante la rueda. Los inversores interpretaron el avance de Bolsonaro como una mayor posibilidad de políticas favorables al mercado y de ajuste fiscal.

Para los argentinos, la clave es cómo se mueve el real frente al peso. Si la moneda brasileña se fortalece frente al dólar y el peso no acompaña esa apreciación, hacen falta más pesos para comprar la misma cantidad de reales.

Eso puede encarecer alojamiento, comidas, excursiones y compras en Brasil, aunque sus precios en moneda local no cambien. El impacto final depende, además, del medio de pago, la cotización utilizada y los impuestos o cargos aplicables.

Un ejemplo ilustrativo permite dimensionarlo: si el real pasara de $292 a $300, un gasto de 1.000 reales subiría de $292.000 a $300.000. Para un presupuesto de 5.000 reales, el costo aumentaría de $1.460.000 a $1.500.000: $40.000 adicionales, sin consumir nada extra. 

El movimiento también puede favorecer al turismo argentino. Si se mantiene esa relación cambiaria, los brasileños podrían encontrar más conveniente viajar y gastar en la Argentina.

Exportaciones y precios

Para las empresas argentinas que venden a Brasil, una apreciación sostenida del real puede mejorar la competitividad. Si un producto mantiene su precio en dólares, el comprador brasileño necesita menos reales para adquirirlo.

El vínculo tiene peso concreto, entre enero y agosto de 2026, Argentina exportó a Brasil USD 8.578 millones e importó USD 10.630 millones, según el INDEC. El país vecino encabezó el intercambio comercial argentino en ese período. 

Sectores como el automotor y el trigo pueden beneficiarse de mejores condiciones para vender, aunque el efecto no es automático. También importan la demanda brasileña, los costos argentinos y la evolución de los precios.

Del otro lado, los bienes e insumos brasileños podrían encarecerse para los compradores argentinos si sus precios en dólares aumentaran para reflejar el fortalecimiento del real. Eso puede afectar costos de producción y algunos precios locales, pero no implica un traslado inmediato ni uniforme: depende de contratos, márgenes y competencia.

La reacción argentina

El optimismo también alcanzó a los activos locales. El Merval, que cerca del mediodia avanzaba 3,2% en pesos, al cierre del mercado terminó con una suba de 4% en pesos y 5,3% en dólares con los bancos entre las principales subas.

Los bonos soberanos en dólares recuperaban alrededor de 1,8% en promedio y el riesgo país baja 6,1% y se ubica en 615 puntos básicos. 


Panel de acciones Argentinas. Rava Burstátil

La mejora coincidió con el salto del mercado brasileño, una jornada positiva en Wall Street y nuevas señales de respaldo del Tesoro estadounidense a la Argentina. Por eso, no corresponde atribuir todo el rebote al resultado electoral. 

Para el bolsillo, ese movimiento financiero tiene un efecto más indirecto. Una baja sostenida del riesgo país podría mejorar las condiciones de financiamiento, pero una sola rueda favorable no garantiza créditos más baratos ni una recuperación de los ingresos.