La Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASiMM) se presentó ante la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) para oponerse formalmente a la adquisición de las operaciones de Delivery Hero en la Argentina, que funcionan bajo la marca PedidosYa, por parte de Uber Technologies.
El gremio solicitó que la operación sea investigada en profundidad y advirtió por el riesgo de que se genere un "monopsonio laboral" en el mercado de reparto por aplicaciones.
El escrito fue firmado por Gonzalo Ariel Ottaviano, secretario gremial y apoderado de ASiMM, organización que representa a trabajadores que utilizan motos, bicicletas y otros vehículos de dos ruedas para realizar tareas de mensajería, entregas y reparto.
En el escrito, el sindicato solicitó ser reconocido como tercero interesado afectado directamente por la operación y reclamó la apertura de una investigación profunda, denominada Fase II, en los términos del artículo 14 de la Ley 27.442 de Defensa de la Competencia.
Como planteo principal, ASiMM pidió que la adquisición sea rechazada. De manera subsidiaria, reclamó que la eventual autorización quede condicionada a una serie de medidas.
Entre ellas, propuso establecer tarifas piso vinculadas con los costos de vida y combustible, eliminar lo que considera un sesgo sancionatorio de los algoritmos y establecer mecanismos de transparencia sobre la billetera virtual o "Wallet" utilizada por el grupo para gestionar pagos y liquidaciones.
"Esta operación es de USD 14.800 millones y deja a los repartidores del país frente a una sola patronal todopoderosa", sostuvo Ottaviano.
Según su interpretación, la eliminación de PedidosYa como competidor directo dejaría a Uber con una posición capaz de influir simultáneamente sobre las tarifas, las sanciones aplicadas mediante algoritmos y las condiciones financieras de los repartidores.
El concepto central de la presentación es el de monopsonio laboral. Se trata de una situación en la que existe un único comprador o un comprador dominante de determinado factor de producción, en este caso la fuerza de trabajo.
ASiMM sostiene que, si Uber adquiere PedidosYa sin condiciones de fondo, ambas plataformas pasarían a formar parte de un mismo operador en el mercado argentino de reparto por aplicaciones. De acuerdo con el planteo sindical, eso reduciría drásticamente las alternativas disponibles para los trabajadores.
El gremio argumenta que la concentración no debería analizarse únicamente desde el punto de vista de los consumidores y las empresas competidoras, sino también considerando sus efectos sobre el mercado laboral y las condiciones de contratación de los repartidores.
En esa línea, ASiMM cuestiona que las plataformas sean consideradas solamente como intermediarias tecnológicas. En el escrito sostiene que organizan el servicio, determinan condiciones operativas, asignan pedidos y establecen mecanismos de remuneración y sanción.
Para respaldar esa posición, el sindicato incorporó jurisprudencia nacional e internacional, incluyendo antecedentes vinculados con Rappi y PedidosYa en la provincia de Buenos Aires, además de fallos relacionados con Glovo y Uber en España, la Unión Europea y el Reino Unido.

Uno de los principales elementos probatorios incorporados por ASiMM son liquidaciones de jornadas y un informe denominado "Coeficiente de alcance del pedido promedio marzo 2026".
Según el análisis presentado, dos muestras de jornadas, de 12 y 14 pedidos respectivamente, registraron pagos por kilómetro de $249,39 y $291,44.
En ese marco, el sindicato sostiene que esos valores no alcanzan para cubrir integralmente los costos vinculados con combustible, mantenimiento, amortización del vehículo, telefonía e indumentaria de protección.
Además, ASiMM afirma que las propinas representan aproximadamente el 20% del ingreso total de los trabajadores analizados. En las jornadas incorporadas como prueba, las propinas se ubicaron, según el escrito, entre $5.600 y $6.500 por turno.
"Las liquidaciones que presentamos son de jornadas reales. La plataforma paga entre $249 y $291 por kilómetro, un valor que no cubre el combustible, el mantenimiento ni la amortización de la moto", señaló Ottaviano.
El gremio plantea que esta información debería ser considerada por la autoridad al momento de evaluar las consecuencias de la concentración.
Otro de los argumentos de ASiMM apunta a la estructura empresarial de Delivery Hero en la Argentina.
Según la documentación incorporada al expediente, el grupo opera mediante distintas sociedades vinculadas con el comercio electrónico, los servicios financieros y la logística. El sindicato sostiene que esta estructura conforma un esquema integrado que incluye la plataforma de ventas, las denominadas "dark stores", la logística de reparto y los servicios financieros asociados a la billetera virtual.
A partir de esa estructura, ASiMM considera que la adquisición no solamente implicaría que Uber absorba a un competidor en el delivery, sino también que pase a controlar mecanismos vinculados con fondos, liquidaciones y cobranzas de los repartidores. El sindicato pidió que estos elementos sean considerados dentro del análisis de competencia.
ASiMM también recordó que la Ley 27.442 establece un efecto suspensivo para determinadas operaciones de concentración notificadas a la autoridad competente. Por ese motivo, sostiene que la adquisición no puede producir efectos jurídicos u operativos en la Argentina hasta que exista un pronunciamiento de la autoridad de competencia.
La propia operación global contempla autorizaciones regulatorias en distintas jurisdicciones. Según la documentación citada por el gremio, el cierre está proyectado para la segunda mitad de 2027 y se encuentra sujeto a la obtención de las aprobaciones antimonopolio correspondientes.
La transacción global entre Uber y Delivery Hero fue valuada en alrededor de USD 14.800 millones, cifra que ASiMM utiliza para dimensionar la relevancia económica de la operación.