por Redacción NewsDigitales
El gobierno de Javier Milei abrió la puerta a modificar su proyecto de reforma electoral para alcanzar un acuerdo con los gobernadores aliados y conseguir los votos necesarios en el Congreso. La eliminación de las PASO continúa como uno de los objetivos centrales de la Casa Rosada, aunque el oficialismo ahora admite discutir cambios en el articulado.

“Todos quieren una reforma electoral. Lo que hay son matices”, sostuvo una integrante de la mesa política del Gobierno. La funcionaria planteó que el Ejecutivo está dispuesto a recibir y evaluar una eventual contrapropuesta de los mandatarios provinciales para intentar consensuar un texto común.
La negociación se aceleró después del viaje de Milei a París, donde el oficialismo aprovechó la Argentina Week para profundizar el contacto con gobernadores. La intención es convertir ese acercamiento político en acuerdos concretos que permitan avanzar tanto con la reforma electoral como con otros proyectos de la agenda legislativa.
El principal punto de discusión son las PASO. Mientras el Gobierno busca eliminarlas, algunos gobernadores y espacios aliados plantean mantenerlas o suspenderlas para 2027. Las diferencias no son solamente institucionales: también están relacionadas con las estrategias electorales que cada provincia comienza a definir para el próximo turno.
La Casa Rosada también sostiene que la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) obliga a revisar el sistema electoral vigente. En el oficialismo consideran que el nuevo instrumento de votación puede generar dificultades si se mantiene sin modificaciones el esquema actual.

“Tenemos que hacer lo mejor posible. La BUP con este sistema electoral es impracticable”, sostuvo un funcionario, quien advirtió que, si la reforma no es aprobada, la Cámara Nacional Electoral (CNE) deberá establecer mecanismos para ordenar la instrumentación de la boleta.
El planteo convierte a la reforma electoral en una discusión más amplia que la eliminación de las primarias. El Gobierno busca modificar distintas reglas antes de 2027 y sostiene que necesita hacerlo con anticipación para evitar problemas durante el próximo proceso electoral.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedaron al frente de buena parte de las conversaciones con los gobernadores. El trabajo se coordina además con Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, en una estrategia destinada a trasladar el acercamiento político a acuerdos parlamentarios.
Este martes, Karina Milei y Santilli viajaron a Salta, donde mantendrán contactos con el gobernador Gustavo Sáenz y con el mandatario de Catamarca, Raúl Jalil. La reunión forma parte del acercamiento iniciado durante la gira presidencial por Francia.

El oficialismo busca negociar en paralelo la reforma electoral y el Presupuesto 2027. Para los gobernadores, la discusión también representa una oportunidad para plantear reclamos vinculados con recursos, obras y acuerdos políticos en cada distrito.
La posibilidad de aceptar una contrapropuesta muestra que el Gobierno necesita administrar las diferencias con los mandatarios provinciales. En la Casa Rosada reconocen que existen matices entre los aliados y que cada gobernador tiene intereses particulares de cara al próximo proceso electoral.

Por eso, las conversaciones pueden avanzar primero de manera colectiva, pero terminar en acuerdos individuales con cada provincia. El objetivo del oficialismo es evitar que las diferencias sobre las PASO bloqueen toda la reforma y, al mismo tiempo, conseguir respaldo para el resto de su agenda legislativa.
La discusión también tendrá impacto sobre el armado político de La Libertad Avanza. Los acuerdos que se alcancen con los gobernadores pueden determinar no solamente el tratamiento de las reglas electorales, sino también el escenario de alianzas y competencia que se configure en cada provincia durante 2027.
La Casa Rosada inicia así una etapa de negociación en la que todavía no está cerrado el texto definitivo. El Gobierno mantiene como objetivo la eliminación de las PASO, pero ahora dejó abierta la posibilidad de incorporar cambios para alcanzar un acuerdo con los gobernadores y convertir el proyecto en una reforma con respaldo legislativo.