Verano del 98 fue mucho más que una ficción juvenil para toda una generación. La tira de Telefe se convirtió en uno de los grandes semilleros de actores de la televisión argentina y por sus distintas temporadas pasaron figuras que años después tendrían importantes carreras.
Uno de ellos fue Fran Bass, quien recordó su experiencia en la ficción durante una entrevista con NewsDigitales y reveló detalles desconocidos de su llegada al programa, su personaje y lo que significaba formar parte de uno de los grandes éxitos de la televisión de aquella época.
Fran llegó desde Santiago del Estero a Buenos Aires a los 18 años para estudiar teatro y apenas un año después consiguió su primer trabajo en televisión. Lo curioso es que el casting de Verano del 98 llegó casi de casualidad. El actor contó que había ido a tocar el timbre de un representante, Arturo Villanueva, sin conocerlo personalmente. En ese momento apareció también Dolores Fonzi.
“Cuando me ve Dolores dice: ‘Ah, pero podría ser hermano nuestro’”, recordó Fran durante la entrevista. Villanueva decidió entonces darle una oportunidad y envió sus fotos para que pudiera realizar una prueba con el equipo de la ficción. Había, sin embargo, un detalle: Fran hablaba con un marcado acento santiagueño. “Yo hablaba muy santiagueño, santiagueño cerrado”, contó. Lejos de convertirse en un impedimento, su particular forma de hablar terminó siendo parte de la propuesta del personaje.
Bass ingresó a Verano del 98 en el año 2000 y formó parte de una historia vinculada al personaje de Guido Kaczka. El actor recordó que llegó interpretando al hijo del personaje de Alicia Bruzzo, a quien definió como “una de las mejores actrices de la historia de Argentina”. También compartió escenas y trama con Sabrina Carballo, quien interpretaba a Renata. “Ella también era como medio mi ídolo”, reconoció Fran sobre Sabrina, quien ya formaba parte de la ficción desde los primeros capítulos.
Uno de los aspectos que más recuerda Fran de aquella etapa es la particular forma de producción de Verano del 98. La ficción tenía una escenografía gigantesca montada especialmente para la historia, con distintos espacios que permitían que los actores prácticamente vivieran dentro del universo de la serie.
“Vivíamos ahí, en un set”, aseguró. Y explicó que aquello era algo que difícilmente podría repetirse en la televisión actual. “Teníamos un barrio montado, la televisión de antes”, recordó. Para Bass, esa experiencia fue fundamental porque le permitió aprender en la práctica la diferencia entre estudiar actuación y trabajar profesionalmente frente a una cámara. “Para mí fue un gran aprendizaje la diferencia de estudiar teatro y trabajar en televisión”, sostuvo.
El actor contó que estuvo aproximadamente cinco meses trabajando en Verano del 98, una experiencia que llegó cuando todavía era muy joven y que significó pasar de ser un estudiante de Santiago del Estero a formar parte de una de las ficciones más populares de la televisión argentina. El cambio fue inmediato.
“Pasás de ser un chico estudiante de Santiago del Estero a no poder ir a un lugar y no ser reconocido”, explicó. Sin embargo, aseguró que nunca sufrió demasiado el fenómeno de la fama porque siempre fue una persona muy ligada a su mundo privado. “Yo soy muy de mi casa también, entonces nunca fue un problema”, contó. Sí reconoció que la situación podía sentirse especialmente cuando salía con amigos de noche y era reconocido por el público.
Para Fran Bass, la importancia de la ficción excedió ampliamente el éxito de audiencia. “Yo creo que es el semillero más grande de toda la tele”, afirmó. El actor destacó especialmente el nivel de los castings y la cantidad de intérpretes que surgieron de aquella producción y que continuaron trabajando durante las décadas siguientes. Bass también recordó el trabajo de Gustavo Marra y el rol inicial de Cris Morena en el proyecto antes de que la ficción quedara en manos de Telefe.
Para Fran, haber formado parte de Verano del 98 significó además entrar en contacto con una generación de actores que terminarían convirtiéndose en nombres importantes de la industria. Y aunque con los años su carrera tomó otros caminos, el recuerdo de aquella ficción permanece intacto: un joven santiagueño que llegó a Buenos Aires para estudiar teatro, consiguió su primer casting casi de casualidad y terminó viviendo durante meses dentro de uno de los grandes éxitos de la televisión.