por Redacción NewsDigitales
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ingresa hoy en una instancia decisiva, en la que comenzará a definirse el futuro judicial de los siete profesionales de la salud acusados de haber tenido responsabilidad en el fallecimiento del exfutbolista. Después de las audiencias dedicadas a la producción de pruebas y testimonios, llegará el momento de los alegatos, durante los cuales las partes expondrán sus conclusiones antes del veredicto.
La primera intervención estará a cargo de los fiscales adjuntos de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes tendrán un máximo de cuatro horas para desarrollar su acusación y precisar las penas que solicitarán para cada uno de los imputados.
Según informaron fuentes vinculadas a la investigación, los representantes del Ministerio Público Fiscal deberán establecer qué responsabilidades atribuyen a los integrantes del equipo que tenía a su cargo la atención médica de Maradona durante sus últimos días de vida.
La acusación que enfrentan los siete imputados es por homicidio simple con dolo eventual, un delito que contempla penas de entre ocho y 25 años de prisión. Sin embargo, será durante esta instancia cuando los fiscales deberán fundamentar sus conclusiones y determinar qué sanción consideran que corresponde solicitar en cada caso.

En el banquillo de los acusados se encuentran el neurocirujano y exmédico personal de Maradona, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Omar Almirón; el jefe de enfermería Mariano Perroni; el médico clínico Pedro Di Spagna; y la coordinadora de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlin.
El tema central será la reconstrucción de las últimas horas de vida del exfutbolista y la determinación de si su muerte pudo haberse evitado mediante una atención médica adecuada.
La Fiscalía y las querellas sostienen que Maradona atravesó una agonía de aproximadamente 12 horas antes de fallecer como consecuencia de un edema agudo de pulmón, secundario a una insuficiencia cardíaca congestiva reagudizada y una miocardiopatía dilatada.
Desde esa perspectiva, la acusación buscará demostrar que los profesionales que tenían bajo su responsabilidad el seguimiento de su salud conocían los riesgos que enfrentaba y, pese a ello, no adoptaron las medidas necesarias para impedir el desenlace fatal.

Las defensas, en cambio, sostienen una interpretación diferente de lo ocurrido. Su postura es que el fallecimiento respondió a un episodio cardíaco agudo, súbito e imprevisible, por lo que rechazan que pueda atribuirse responsabilidad penal a sus asistidos por el resultado.
Esa diferencia será uno de los principales ejes de discusión durante los alegatos, ya que el tribunal deberá evaluar no solamente las condiciones en las que murió Maradona, sino también la conducta individual de cada acusado.
Una vez finalizada la exposición de los fiscales, comenzará el turno de las querellas. El primero en intervenir será el abogado Eduardo Ramírez, representante legal de Diego Maradona Junior.
Los letrados de los particulares damnificados dispondrán de hasta tres horas para desarrollar sus argumentos y continuarán con sus presentaciones durante las audiencias previstas para el martes 13 y el miércoles 14.
Posteriormente llegará el turno de las defensas, cuyos alegatos están programados para los días 20, 21 y 22, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 7 de San Isidro.

Con el objetivo de evitar nuevas demoras, el juez Alberto Gaig estableció reglas estrictas para el desarrollo de esta etapa. “No se admiten interrupciones, discrepancias, objeciones ni descalificaciones” que puedan entorpecer las exposiciones, advirtió el magistrado.
Además, aclaró que “no se va a permitir una nueva producción extensa de la prueba”, por lo que las partes deberán concentrarse en analizar los elementos que ya fueron incorporados al debate.
“Se deberá evitar cualquier lectura extensa de chats, pericias y declaraciones; y no se reeditará la producción de audios”, completó.
De esta manera, el juicio entra en una fase en la que ya no estará en primer plano la incorporación de nuevos testimonios, sino la valoración de las pruebas reunidas y las conclusiones que cada parte extraiga de ellas.
El punto decisivo será establecer si existió una conducta penalmente reprochable que contribuyó a la muerte de Maradona o si, como sostienen las defensas, se trató de un desenlace cardíaco imprevisible. Esa definición quedará finalmente en manos de los jueces, una vez concluidos los alegatos y las restantes instancias procesales.