por Redacción NewsDigitales
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmaron este jueves el acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. Ese penal recibirá a los 1.500 presos que hoy están en la cárcel de Devoto.
La firma se hizo en el Ministerio de Seguridad de la Nación. Estuvieron la ministra Alejandra Monteoliva, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques. Por la Ciudad firmaron también el jefe de Gabinete Gabriel Sánchez Zinny, el ministro de Seguridad Horacio Giménez y el ministro de Justicia Gabino Tapia.
🚨 JORGE MACRI Y KARINA MILEI FIRMARON EL TRASPASO DE LA CÁRCEL DE DEVOTO 🚛 Anunciaron un megaoperativo de mudanza de todos los presos. El Gobierno creó un Comando Unificado Federal. 🖊️Junto a Santilli y Monteoliva firmaron el acta de recepción provisoria del nuevo penal federal de Marcos Paz.
— El Economista (@ElEconomista_) October 8, 2026
El acta pasa a manos de la Nación el penal que construyó la Ciudad en la provincia de Buenos Aires. Así se habilita la mudanza de los detenidos y el cierre de Devoto, la única cárcel que todavía funciona dentro de la Ciudad de Buenos Aires.

La mudanza empezará en los próximos días, pero se va a cortar a mitad de camino. El motivo es la visita del papa León XIV a la cárcel de Devoto, prevista para el miércoles 11 de noviembre a las 8 de la mañana.
“Tenemos la visita de Su Santidad al penal, entonces vamos a arrancar la mudanza, quedará un pequeño grupo para la visita, suspendemos la mudanza por unos días y luego retomaremos en la segunda quincena de noviembre. Aspiramos a que a fin de año se haya completado”, explicó Monteoliva después de la firma.
Karina Milei aseguró que León XIV no se verá afectado: “No afectará la visita. Se va a parar durante unos días y después se determinará”.
León XIV estará en el penal unos 30 minutos. Va a encontrarse con un grupo de presos, escuchar un testimonio y dar un mensaje. Después seguirá viaje a Luján, en la última jornada de su visita a la Argentina.
“Es una mudanza de 1.500 personas”, resumió Monteoliva. La ministra explicó que la Nación, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires tienen que organizarla juntas.
El operativo está regulado por la Resolución 1018/2026 del Ministerio de Seguridad de la Nación, publicada el 6 de octubre en el Boletín Oficial. La norma creó un comando especial para planificar y ejecutar la mudanza, que conduce el director nacional del Servicio Penitenciario Federal (SPF). Participan:
El plan debe considerar el perfil criminológico de cada preso, es decir, qué delitos cometió y qué riesgo representa. También tiene que fijar cómo se custodian los recorridos por ruta y las dos cárceles, y cómo se responde ante cualquier incidente. La resolución no establece fechas para cada traslado.

El complejo ocupa un predio de 80 hectáreas y tiene lugar para 2.240 detenidos. Unas 1.500 plazas son para los presos de Devoto. Las otras 700 servirán para sacar detenidos de comisarías y alcaidías porteñas, donde en los últimos años hubo fugas por falta de espacio.
El penal tiene cuatro unidades, con:

La mudanza nació de dos convenios que firmaron la Nación y la Ciudad en marzo y agosto de 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri. La Ciudad se comprometió a construir el penal de Marcos Paz y, a cambio, se quedaría con el terreno de Devoto. La obra debía terminar en 2020.
La construcción estuvo frenada cinco años. La gestión de Jorge Macri la reactivó en diciembre de 2024. Tras la firma, el jefe de Gobierno atribuyó el avance a “la voluntad política y la decisión de que prime el interés del vecino, la tranquilidad del barrio por sobre todas las cosas”.
La cárcel funciona desde 1927 en Villa Devoto, en la manzana de Bermúdez, Pedro Lozano, Desaguadero y Nogoyá. Cuando quede vacía, la Nación tendrá que ceder las tierras a la Ciudad. Después, la Legislatura porteña definirá qué se puede construir. El plan prevé que el 66% de la superficie sea espacio público.
No todos apoyan el cierre. Los querellantes y familiares de las víctimas de la Masacre del Pabellón Séptimo, un motín ocurrido en Devoto en 1978 durante la última dictadura, piden que el predio sea un Sitio de Memoria. Su abogada, Claudia Cesaroni, contó que el juez Daniel Rafecas les concedió una medida para que no se modifique el lugar. “No hemos sido convocados por el Gobierno de Ciudad ni por nadie”, reclamó.