por Redacción NewsDigitales
El partido entre las reservas de Atlético Tucumán y Talleres, por la fecha 12 del Torneo Proyección, quedó en segundo plano. El “Decano” ganó 2-0 en el Complejo José Salmoiraghi de Ojo de Agua, pero el encuentro terminó en una batalla campal.
En la misma estuvieron involucrados el entrenador de la “T”, Rodrigo Acosta, y su hermano Lautaro, exfutbolista de Lanús e integrante del cuerpo técnico. Las imágenes fueron captadas por la transmisión oficial de LPF Play y se viralizaron rápidamente.
La tensión arrancó temprano. A los cuatro minutos, el árbitro Valentín Ibáñez Mesa expulsó a Joaquín Soria, aunque según el propio Talleres la falta la había cometido Joaquín Salas.
A los 44 llegó la segunda roja, para Daniel Ribera, por protestar. En el entretiempo, tras los reclamos a la terna, también fueron expulsados los hermanos Acosta.
En el complemento, Jeremías Gallardo desperdició un penal para Talleres al tirarlo por encima del travesaño. Luego llegó el primer gol tucumano, envuelto en polémica: un remate de Germán Vallejo pegó en el travesaño y picó cerca de la línea, y el juez lo convalidó. El 2-0 lo marcó Abeldaño, cuyo festejo frente a un rival encendió todavía más el clima.
El Laucha Acosta y el hermano pegándole a alguien del publico en el partido de reserva entre Atlético de Tucumán y Talleres de Córdoba. Estos dos me parecen que no dirigen nunca más en su vida. https://t.co/dP74UYHH9E
— Diego (@Diegohiok1) October 8, 2026
Al final, los incidentes estallaron junto al alambrado que separa el campo de la tribuna, donde los Acosta seguían el partido tras su expulsión. Allí se produjo una pelea con golpes de puño y empujones con familiares y allegados del equipo local.
Según trascendió, también participaron futbolistas e integrantes de ambos cuerpos técnicos. Los propios jugadores de Talleres tuvieron que retirar a sus entrenadores para frenar la situación.
Lautaro Acosta dio su versión en TyC Sports. Aseguró que estaban “en el medio de la gente sin seguridad” por haber sido expulsados y que reaccionaron después de una agresión.
Sostuvo que “Le pegan a nuestro doctor en el medio del tumulto, a uno de nuestros jugadores. Y obviamente nosotros también reaccionamos y nos defendimos”. Según su relato, el médico recibió un golpe con una silla.
“No me gusta cómo terminó, no está buena la imagen. No justifica la violencia”, reconoció, aunque apuntó contra el árbitro: “El gran culpable de todo es el referí”. Ahora, el informe arbitral será clave para definir las posibles sanciones.