Mauricio Filiberti ya hacía negocios con AySA como proveedor de productos para potabilizar el agua. Ahora, el empresario conocido como el "rey del cloro" está a un paso de participar del control de la compañía. Transclor, su firma, integra el consorcio que presentó la oferta económica más alta por el 90% de las acciones estatales.
La propuesta de Rowing, Arcos, Transclor y PHX alcanzó los USD 340,2 millones y superó los USD 285 millones del grupo encabezado por Roggio. La apertura de sobres, realizada el jueves 8 de octubre, dejó adelante al consorcio de Filiberti y Walter Román, aunque todavía falta la adjudicación formal. La definición coincide con una propuesta tarifaria que encarecería las boletas del 60% de los usuarios residenciales.
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— Ministerio de Economía (@MinEconomia_Ar) October 8, 2026
Filiberti es dueño de Transclor, una empresa que fabrica productos químicos utilizados en el tratamiento del agua. Su vínculo con AySA tiene años, desde 2009 le suministra policloruro de aluminio, conocido como PAC, un coagulante que ayuda a retirar impurezas durante la potabilización.
Si se concreta la adjudicación, pasará de venderle insumos a la prestadora a integrar el grupo que la controlará. Transclor tendría el 10% del consorcio, según la composición difundida tras la apertura de ofertas.
El empresario también es socio de José Luis Manzano y Daniel Vila en el control de Edenor, la distribuidora eléctrica que abastece a la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires y parte del conurbano. Esa participación conecta su desembarco en el agua con un negocio que ya ocupa un lugar central en los servicios públicos del AMBA.
A ese mapa se suma Metrogas. En agosto, YPF aceptó la oferta de Edenor para vender su participación del 70% en la distribuidora de gas, en una operación por USD 780 millones que también incluye acciones de Metroenergía.
La eventual llegada a AySA ampliaría, así, la presencia de Filiberti en los servicios esenciales. Vila y Manzano son sus socios en Edenor; la oferta por la empresa de agua fue presentada por Transclor junto a otros integrantes.

Walter Román es ingeniero y pertenece a una familia con una larga trayectoria en logística, transporte y operaciones portuarias. Su empresa Rowing trabaja en construcción, ingeniería y mantenimiento de redes de electricidad, gas y agua, y ya presta servicios a AySA.
Sus negocios también incluyen Urbano Express, la compañía vinculada a su rama familiar que ganó en 2025 el contrato del PAMI para la distribución domiciliaria de pañales. La contratación generó cuestionamientos de proveedores del sector, que denunciaron públicamente un presunto direccionamiento del pliego. Esas acusaciones no equivalen a una irregularidad judicialmente acreditada.
El apellido Román también aparece en la concesión de la Hidrovía, adjudicada durante el gobierno de Javier Milei a Jan de Nul y Servimagnus. En este caso, los empresarios involucrados son Ricardo Román y su hijo Leonardo, vinculados a Servimagnus.
La distinción importa: Walter desarrolla sus negocios por separado de esa rama familiar desde los años noventa. AySA y el contrato del PAMI corresponden a empresas de su órbita; la participación en la Hidrovía pertenece a otra rama de los Román.

La privatización contempla transferir el 90% del capital de AySA que pertenece al Estado nacional. El 10% restante seguirá en manos de los trabajadores mediante el Programa de Propiedad Participada.
Según la composición difundida del consorcio, PHX Aqua concentra el 55%, Rowing el 20%, la brasileña Arcos Saneamento e Participações el 15% y Transclor el 10%. Los empresarios argentinos participan junto a capital extranjero y un operador técnico brasileño.
La concesión tiene un plazo inicial de 30 años, hasta 2056, con posibilidad de prorrogarse por otros diez. El Ministerio de Economía informó que el contrato exige un plan de acción por $2,89 billones para 2027-2031, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA.
Ese programa incluye obras, mantenimiento, mejoras y operación. Las metas oficiales para 2031 son alcanzar una cobertura del 75,3% en agua y del 63,9% en cloacas; al finalizar el período inicial de concesión, los mínimos exigidos serán del 90% y el 75%, respectivamente.
Mientras avanza la venta, AySA propone modificar los coeficientes zonales que intervienen en el cálculo de las facturas. La rezonificación se discutirá en una audiencia pública virtual el lunes 26 de octubre, a las 10.
Según la propuesta, el 60% de los usuarios residenciales tendría una suba promedio del 22,6% en la factura sin impuestos. Otro 20% mantendría su importe por este cambio y el 20% restante tendría una reducción promedio del 14,7%. El 22,6% es un promedio del grupo afectado, no un aumento máximo.
El esquema plantea una aplicación gradual, con un límite del 5% mensual acumulativo sobre los cargos afectados por la rezonificación. La inscripción para participar de la audiencia estará abierta hasta el 24 de octubre a las 10, a través del sitio del ERAS.

Si se aprueba, la modificación cambiará los ingresos tarifarios de la empresa en la transición hacia la gestión privada. Sin embargo, estos porcentajes por sí solos no permiten establecer en cuánto tiempo el comprador recuperaría su inversión.