El Ministerio del Interior de Uruguay presentó el 8 de octubre los primeros resultados de la integración del Sistema de Atención Médica de Emergencias, SAME 105, con el Centro de Comando Unificado. El balance oficial atribuye al esquema una reducción del 44% en los tiempos de gestión sanitaria y señala que, en los casos más críticos, una ambulancia puede despacharse en menos de cinco minutos. La cifra no mide la llegada al paciente.
El avance se produjo sin una caída relevante en la demanda. Entre mayo y setiembre hubo 30.187 llamadas por siniestros de tránsito en Uruguay, frente a 30.390 en igual período de 2025; en Montevideo fueron 12.312 contra 12.367. La mejora aparece, por tanto, principalmente en el proceso operativo. La prevención vial también ocupa espacio reciente en la cobertura de NewsDigitales.
El mecanismo elimina pasos entre la llamada y la decisión sanitaria. Un telefonista del 911 genera el evento y lo deriva a la mesa donde trabajan operadores policiales y SAME 105; los médicos pueden evaluar la escena con videovigilancia y, cuando está disponible, drones. Interior informó 44% menos tiempo de gestión, mientras Unasev resumió una baja del 40% desde la llamada hasta el despacho.
La coordinación también modifica el uso de recursos policiales y sanitarios. Una evaluación más rápida permite definir qué móvil enviar, mantener contacto con los primeros equipos y liberar antes patrulleros afectados a una escena. Montevideo registra unos 42 siniestros de tránsito diarios en promedio, por lo que la simultaneidad de incidentes sigue siendo un límite para ambulancias, policías, Bomberos y Prefectura.

El principal pendiente es territorial. SAME 105 ya funciona en Paysandú y el plan oficial prevé ampliar capacidades en Fray Bentos, Colonia y Salto, este último en diciembre. El Ministerio de Salud Pública calcula que la expansión al interior permitirá gestionar más de 180.000 llamados anuales. Aun así, el balance reconoce que hacen falta más móviles y cobertura, especialmente en rutas nacionales.

El siguiente paso será comprobar si la reducción del despacho se sostiene fuera de Montevideo y durante picos de demanda. Para medir el impacto sanitario faltan indicadores como tiempo efectivo de llegada, atención en escena y resultados clínicos. Los datos confirman una mejora en la fase de gestión del 911 y SAME 105, pero no permiten equipararla con una reducción del tiempo total de respuesta.