La economía de la Provincia de Buenos Aires (PBA) volvió a mostrar números negativos en el noveno mes del año, de acuerdo con el indicador Pulso PBA, elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia (BAPRO).
Esta medición intenta adelantar el dato oficial del Estimador Mensual de Actividad de la PBA, utilizando 1.200 variables de frecuencia diaria producidas por el BAPRO.
En septiembre, el nivel de actividad en la provincia que gobierna Axel Kicillof retrocedió 1,2% respecto de agosto y 0,9% en relación al mismo mes de 2025.
De este modo, la actividad económica bonaerense estaría 0,3% por debajo del promedio enero-septiembre del año pasado y 2,1% por debajo del cierre de 2025.
De confirmarse este dato, la economía bonaerense habría entrado técnicamente en recesión: tras la baja de 0,4% en el segundo trimestre, se sumaría la retracción de 1,6% de este tercer trimestre.

Los sectores mostraron señales mixtas. 9 de 16 sectores retrocedieron en la comparación interanual.
La Pesca (19,7%) y la Explotación de minas y canteras (12,4%) mostraron el mayor dinamismo, aunque con una incidencia acotada por su peso en la economía provincial. Por su importancia, el Agro (3,5%) fue el de mayor incidencia positiva.
Por el contrario, la Industria fue la de mayor incidencia negativa (-2,1%), traccionando el índice a la baja, seguido de Comercio (-3,5%) y Transporte y Comunicaciones (-2,3%).
Intermediación financiera, por su parte, exhibió el peor desempeño (-8,3%), y acumula 3 meses consecutivos de retracción interanual.

Los datos de la actividad económica van en sintonía con lo que sucede en el mundo del trabajo y la producción.
En materia de empleo registrado privado, Buenos Aires es la provincia más golpeada por el programa económico de Javier Milei, donde se perdieron 90.103 puestos de trabajo asalariados, según la información oficial de la Secretaría de Trabajo.
Esto representa más de la tercera parte del total de puestos privados perdidos a nivel país desde la asunción de Milei a la presidencia. En total, se destruyeron 246.312 en el sector privado (además de los 87.629 en el ámbito público y 20.187 en casas particulares).
La falta de dinamismo económico afectó también a las empresas. Desde comienzos de la gestión libertaria a junio de 2026, se perdieron a nivel país 31.342 unidades productivas, según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
El 28% de esas empresas perdidas estaban localizadas en la provincia de Buenos Aires: cerraron 8.789 empresas en esta jurisdicción.
Al igual que sucede a nivel nacional, los datos reflejan una economía provincial que no hace pie en el modelo Milei y va destruyendo poco a poco su entramado productivo.