10/10/2026 - Edición Nº1341

Política

polémica

Diputado libertario volvió a defender su visita a represores condenados

10/10/2026 | El diputado de La Libertad Avanza reivindicó el encuentro con condenados por delitos de lesa humanidad y cuestionó el uso del término genocidio.


por Redacción NewsDigitales


El debate sobre la última dictadura militar volvió a sacudir a la Cámara de Diputados. El 7 de octubre, durante un plenario de comisiones que analizaba el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, el diputado libertario Beltrán Benedit defendió la visita que organizó en 2024 a represores condenados por delitos de lesa humanidad y cuestionó que se utilizara el término genocidio para describir los crímenes de la dictadura.

Sus declaraciones provocaron un enfrentamiento con Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria, que terminó abandonando la reunión después de lanzar una dura frase contra el legislador oficialista. El episodio volvió a poner en primer plano las diferencias políticas sobre la interpretación de los años setenta, la responsabilidad del Estado durante el terrorismo de Estado y el alcance de las condenas judiciales por los crímenes cometidos durante la última dictadura.

De la actividad agropecuaria a la Cámara de Diputados

Benedit, dirigente entrerriano vinculado al sector agropecuario, llegó al Congreso en diciembre de 2023 dentro de las listas de La Libertad Avanza. Su nombre adquirió notoriedad pública en julio de 2024, cuando organizó una visita de legisladores oficialistas al penal de Ezeiza para reunirse con militares y exintegrantes de las fuerzas de seguridad condenados por delitos de lesa humanidad.

Entre los detenidos se encontraban Alfredo Astiz, Ricardo Cavallo y Raúl Guglielminetti, vinculados con graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de 1976-1983. La difusión de fotografías del encuentro provocó un fuerte rechazo de sectores de la oposición y abrió una crisis dentro del bloque libertario.

En aquella oportunidad, Benedit justificó la iniciativa al describir a los detenidos como "excombatientes que libraron batallas contra la subversión marxista por orden de un gobierno constitucional". La visita también generó cuestionamientos entre integrantes de su propia bancada. Lourdes Arrieta sostuvo que no había sido debidamente informada sobre la identidad de algunos de los detenidos, mientras que Rocío Bonacci también denunció irregularidades en la organización del encuentro.

La defensa de la visita y el cuestionamiento al genocidio

El nuevo episodio comenzó cuando el diputado peronista Aldo Leiva cuestionó a Benedit por su participación en aquella visita. El legislador libertario tomó la palabra y sostuvo que había llegado el momento de responder a lo que consideraba falsedades sobre la historia reciente. "Hemos callado mucho tiempo por lo que hoy hemos mencionado acá y es hora de poner verdad sobre tanta mentira", afirmó. Luego cuestionó el uso del término genocidio para caracterizar los crímenes cometidos durante la dictadura. "Se ha instalado la palabra genocidio y hasta donde yo sé, no hay ningún ciudadano condenado por genocidio", expresó ante sus pares.

Su argumento apuntó a la diferencia entre esa figura y las calificaciones penales utilizadas en los procesos judiciales por los crímenes del terrorismo de Estado. Sin embargo, la discusión no se agota en la denominación jurídica de las condenas: el uso del concepto de genocidio para interpretar la represión estatal en la Argentina también es objeto de debate académico e historiográfico.

Foto del encuentro de diputados libertarios con genocidas.

Los tribunales argentinos condenaron a numerosos integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad por secuestros, torturas, homicidios, desapariciones forzadas y otros crímenes de lesa humanidad. La Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad reúne la información de esas sentencias en un dossier público que permite consultar los hechos acreditados y los fallos completos.

El cruce con Germán Martínez

Las declaraciones de Benedit provocaron la reacción de Germán Martínez. El jefe del bloque de Unión por la Patria le reprochó haber organizado la visita a los represores y lo cuestionó por defender públicamente aquel encuentro. En medio de la discusión, Martínez lanzó: "Es para cagarlo a trompadas". Después se levantó y abandonó la sala, no sin antes recriminarle al diputado libertario que había ido a visitar a genocidas. Benedit, por su parte, le pidió que permaneciera en el lugar y lo acusó de teatralizar la situación.

Lejos de limitarse al intercambio personal, el legislador oficialista avanzó con una interpretación de la violencia política de los años setenta centrada en las organizaciones armadas. En ese contexto, mencionó a Mario Roberto Santucho, uno de los principales dirigentes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), y le atribuyó un supuesto plan para matar a un millón de argentinos con el objetivo de perpetuarse en el poder. Esa afirmación debe entenderse como parte de la exposición del diputado y no como un hecho histórico acreditado. El planteo reavivó la discusión sobre la violencia de las organizaciones guerrilleras y la responsabilidad específica del Estado en la ejecución de un sistema represivo clandestino.

 

Relacionadas
Más Noticias