por Redacción NewsDigitales
La cuarta sesión del año del Senado bonaerense estuvo marcada por fuertes cruces entre La Libertad Avanza (LLA) y el kirchnerismo. La senadora libertaria Analía Balaudo denunció que legisladores y asesores de su espacio reciben maltratos durante las reuniones de comisión, con interrupciones, micrófonos apagados y descalificaciones. La acusación abrió una nueva disputa sobre el funcionamiento parlamentario y el trato entre los bloques.

La sesión también incluyó la licencia del senador del PRO Guillermo Montenegro, la jura de su reemplazante, María Luján Fiego, y el tratamiento de la Ley Ema, que volverá a la Cámara de Diputados con modificaciones. Sin embargo, la discusión política terminó concentrada en los cruces entre libertarios y legisladores vinculados al kirchnerismo.
La tensión comenzó cuando la senadora Fernanda Raverta, de Unión por la Patria, cuestionó los insultos del presidente Javier Milei y reprodujo audios desde su banca. La legisladora sostuvo que naturalizar ese tipo de expresiones, especialmente contra las mujeres, genera consecuencias negativas para la sociedad.

La respuesta libertaria llegó a través de Balaudo, quien cuestionó la reproducción de audios sin autorización previa y denunció el trato que reciben los integrantes de su bloque en las comisiones parlamentarias.
Luego, el senador Gonzalo Cabezas, vicepresidente del cuerpo, reprodujo un audio del expresidente Alberto Fernández en el que se escuchaban agresiones verbales dirigidas a Fabiola Yáñez. El legislador cuestionó lo que consideró un doble criterio del kirchnerismo frente a los episodios de violencia verbal.
La diputada kuka Raverta reprodujo audios con puteadas de Milei y un libertario le cerró el pico con los audios de Alberto a Fabiola. 👏 https://t.co/NTJLhtC7AC
— INDIGNADO (@indignadoxd) October 8, 2026
El intercambio derivó en nuevos gritos e insultos entre integrantes de ambos espacios. La discusión expuso las diferencias sobre el tono del debate político y volvió a trasladar al ámbito provincial la confrontación entre el oficialismo nacional y sus opositores.
Balaudo aseguró que los asesores libertarios son descalificados durante las reuniones y que a los senadores de su espacio les interrumpen el uso de la palabra.
Como ejemplo, mencionó la Comisión de Trabajo, presidida por la senadora María Rosa Martínez, vinculada al kirchnerismo. Según Balaudo, allí les anticipan que sus propuestas serán rechazadas por la mayoría, independientemente de los argumentos que presenten.

La senadora sostuvo que Verónica Magario, presidenta del Senado bonaerense, ya fue informada sobre estas situaciones. También dejó abierta la posibilidad de formalizar una presentación ante las autoridades de la Cámara si no se adoptan medidas.
La senadora de HECHOS, Natalia Quintana, pidió que Balaudo presente pruebas institucionales para respaldar una acusación que consideró grave. Quintana señaló que quienes presiden o integran comisiones deben contar con elementos concretos para evaluar los hechos denunciados.
El episodio no fue el único cruce de la jornada. Hacia el cierre de la sesión, el senador libertario Diego Valenzuela intervino en el debate sobre los proyectos de expropiación de FATE presentados por el kirchnerismo. La discusión derivó en nuevas chicanas e insultos y terminó con la salida conjunta de los senadores de LLA del recinto.

Por su parte, el jefe del bloque libertario, Carlos Curestis, cuestionó el trato que recibe su bancada y apuntó contra el senador Sergio Berni, a quien acusó de recurrir a las chicanas durante las sesiones en lugar de concentrarse en las soluciones para los bonaerenses.
Los episodios dejaron expuesta una nueva escalada de tensión en el Senado provincial. Mientras LLA reclama garantías para ejercer su representación parlamentaria, desde otros sectores plantean que las acusaciones deben respaldarse con pruebas y tramitarse por los canales institucionales.