Darío Giordano mantuvo durante años un perfil bajo, lejos de las cámaras y de las polémicas mediáticas. Sin embargo, su nombre volvió a ocupar el centro de la escena por un motivo doloroso: Valentín Yankelevich, el segundo hijo que tuvo con Romina Yan, rompió el silencio y relató situaciones de violencia física y maltrato que, según su testimonio, sufrió durante su niñez.
En una entrevista publicada por Infobae esta mañana, el joven reconstruyó distintos episodios de su historia familiar y explicó por qué decidió hablar públicamente después de tantos años. Sus declaraciones contrastan con la imagen de una familia que, tras la muerte de la actriz, procuró preservar su intimidad y atravesar el duelo lejos de la exposición mediática.
“¿Quién iba a creer que un padre le pegaba a los hijos, los maltrataba?”, expresó Valentín al recordar lo que vivió puertas adentro. Se trata de acusaciones formuladas por el propio joven en esa entrevista, que deben ser atribuidas a su testimonio y no presentadas como hechos judicialmente acreditados.
“Era un infierno vivir en esa casa”: la violencia que Valentín Yankelevich sufrió de su padre y el refugio que halló en su abuelo. La nota completa por Tatiana Schapiro acá https://t.co/R8zaVDVCtK https://t.co/njiG4mOvkh
— infobae (@infobae) October 11, 2026
Darío Giordano es un productor televisivo que desarrolló su carrera principalmente detrás de escena. Entre sus antecedentes profesionales figuran trabajos vinculados con ficciones como Provócame y Kachorra, aunque su popularidad quedó asociada fundamentalmente a su relación con Romina Yan, la actriz e hija de Cris Morena y Gustavo Yankelevich.
La pareja se casó el 27 de noviembre de 1998 y tuvo tres hijos: Franco, nacido en 2000; Valentín, en 2002; y Azul, en 2006. Mientras Romina construía una trayectoria artística que la convirtió en una de las figuras más recordadas de la televisión, Giordano mantuvo un perfil mucho más reservado.
La actriz falleció el 28 de septiembre de 2010, a los 36 años, luego de sufrir una descompensación cardíaca. La noticia conmocionó al ambiente artístico y dejó a sus tres hijos pequeños al cuidado de su padre, con el acompañamiento de sus abuelos maternos, Cris Morena y Gustavo Yankelevich. La muerte de Romina marcó un antes y un después para la familia. Desde entonces, Giordano eligió mantenerse alejado de la exposición pública y fueron escasas las ocasiones en las que habló ante los medios sobre su vida privada.
Valentín contó que las situaciones de violencia comenzaron cuando tenía entre 9 y 10 años, después de la muerte de su madre. Según su relato, tanto él como su hermano Franco atravesaron episodios de maltrato físico y psicológico mientras vivían con su padre.
El joven describió una convivencia marcada por los gritos, los golpes y las humillaciones. Entre las situaciones que recordó, mencionó que Giordano lo habría agarrado de los pelos, lo habría golpeado y encerrado en su habitación. También aseguró que recibía descalificaciones que afectaron profundamente su autoestima. “Era un infierno vivir en esa casa”, resumió al reconstruir aquella etapa de su infancia.
Valen explicó que durante mucho tiempo sintió que no tenía a quién recurrir. Según contó, él y Franco intentaron hablar de lo que ocurría con integrantes de la familia paterna, pero consideraron que no habían sido escuchados. También relató que le contaba a una psicóloga lo que sucedía en su casa y que, en algunas ocasiones, eso habría derivado en nuevos episodios de violencia. El joven aclaró que estaba contando su propia experiencia y que su hermano también habría atravesado situaciones similares. Sobre Azul, la menor de los tres hijos de Romina, señaló que era mucho más chica en aquel momento.

Uno de los momentos centrales del relato fue la intervención de Gustavo Yankelevich, su abuelo materno. Valentín explicó que, durante encuentros individuales con él, comenzó a contarle lo que estaba viviendo y le pidió que lo ayudara a salir de esa situación. Según su testimonio, su abuelo fue la primera persona que lo escuchó y tomó en serio sus pedidos de ayuda.
Finalmente, Valentín y Franco realizaron una denuncia y declararon ante las autoridades. El joven contó que aquel día, cuando tenía 12 años, ambos se fueron de su casa y no regresaron. A partir de entonces, comenzó un proceso judicial que, según explicó, se extendió durante varios años y terminó con la tenencia definitiva de los hermanos a cargo de su abuelo.
Valen también aseguró que durante el proceso hubo instancias judiciales en las que tuvo que volver a encontrarse con su padre y que, en determinado momento, llegó a dictarse una orden de alejamiento. En la entrevista, el piloto sostuvo que Giordano negó haberlos maltratado y que, con el paso del tiempo, intentó acercarse nuevamente a sus hijos. Sin embargo, afirmó que nunca sintió que hubiera recibido una disculpa genuina por lo ocurrido.

“Mi abuelo Gustavo me salvó la vida”, expresó al recordar el apoyo que recibió durante esa etapa. También destacó el acompañamiento de Cris Morena y el trabajo terapéutico que le permitió comenzar a reconstruirse emocionalmente. Durante mucho tiempo, la historia permaneció fuera de la esfera pública. Valentín explicó que el proceso judicial y el deseo de proteger a su hermana menor fueron algunos de los motivos por los que decidió mantener silencio.
Ahora, con 23 años y una carrera deportiva en marcha, consideró que había llegado el momento de contar lo que vivió. Su intención, según explicó, no es solamente reconstruir su propia historia, sino también transmitir un mensaje a otros chicos que puedan atravesar situaciones similares.