12/10/2026 - Edición Nº1343

Política

Hace 13 años

Lejos del Día de la Raza: Cristóbal Colón, Juana Azurduy y la polémica cruzada de CFK

12/10/2026 | El conflicto comenzó en 2013, cuando la entonces Presidenta defendió públicamente su decisión de trasladar la escultura de Colón. Protesta y conflicto político.



La decisión del kirchnerismo de retirar la estatua de Cristóbal Colón de las inmediaciones de la Casa Rosada y reemplazarla por un monumento a Juana Azurduy se convirtió en una de las controversias simbólicas más resonantes en el segundo gobierno de Cristina Kirchner.

Lo que desde la Casa Rosada se presentó como una reivindicación de los próceres de la independencia y una revisión de la historia oficial derivó en una disputa política, judicial y cultural que involucró al Gobierno nacional, la administración porteña de Mauricio Macri y representantes de la colectividad italiana.

El conflicto comenzó en 2013, cuando la entonces Presidenta defendió públicamente su decisión de trasladar la escultura de Colón, ubicada detrás de la Casa de Gobierno, para instalar en ese espacio una estatua de la heroína de la independencia sudamericana.

La iniciativa, que Cristina aseguró que no era “una decisión caprichosa”, terminó con el desmontaje del monumento original, la inauguración de la obra dedicada a Azurduy en 2015 y una nueva mudanza de ambas esculturas en los años siguientes.

El día en que Cristina Kirchner defendió el reemplazo de Colón

El 4 de julio de 2013, Cristina Kirchner salió públicamente a defender la decisión de retirar el monumento a Cristóbal Colón, ubicado en la plaza posterior de la Casa Rosada.

Durante un acto en Bariloche, con motivo de la inauguración de nuevas instalaciones del Instituto Balseiro, la entonces mandataria confirmó que el Gobierno pretendía avanzar con el traslado, pese a la existencia de una medida cautelar que impedía mover la escultura.

“Nosotros tratamos a todo el mundo con mucho respeto”, afirmó antes de exponer el objetivo de la intervención: “Queremos sacar a Cristóbal Colón para instalar al lado de la Casa Rosada, representación de toda la historia de los argentinos, de toda la sangre derramada... queremos poner a la Juana Azurduy, esa heroína de la independencia”.

En ese marco, Cristina también manifestó su deseo de que “más argentinos levantaran la voz para defender a nuestros próceres”. La discusión se produjo, además, en un contexto regional atravesado por las tensiones diplomáticas generadas por las dificultades que había enfrentado el presidente boliviano Evo Morales durante un viaje por Europa.

La exmandataria vinculó ambos episodios y afirmó: “Cuando uno ve lo que le hacen a Evo Morales en Europa, siente que cinco siglos no hubieran pasado, como hace cinco siglos, quisieron someternos a la humillación”.

Por qué el kirchnerismo quería reemplazar a Colón por Juana Azurduy

La controversia no se limitaba a la ubicación de dos esculturas. También expresaba una discusión sobre la memoria histórica, la conquista española y el lugar que debían ocupar las figuras de la independencia en el espacio público.

El monumento a Cristóbal Colón había sido promovido por el inmigrante italiano Antonio Devoto como un homenaje de esa colectividad a la Argentina. La obra, realizada por el escultor Arnaldo Zocchi en mármol de Carrara, había sido inaugurada en 1921 y se encontraba detrás de la Casa Rosada.

Para el Gobierno de Cristina Kirchner, en cambio, la figura de Juana Azurduy representaba una oportunidad para destacar el papel de las mujeres y de los combatientes americanos en las guerras de independencia.

Azurduy, nacida en el Alto Perú, actual Bolivia, participó en las luchas revolucionarias contra el dominio español y se convirtió en una figura central de la historia independentista regional. Su reconocimiento oficial se amplió durante el kirchnerismo: en 2009 fue ascendida de manera póstuma a generala del Ejército argentino.

El proyecto también tuvo una dimensión latinoamericanista. El presidente boliviano Evo Morales donó un millón de dólares para financiar el monumento dedicado a la heroína, una obra del artista Andrés Zerneri.

La batalla política y judicial por la estatua

El anuncio presidencial desató una disputa que enfrentó al Gobierno nacional con la administración de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires y movilizó a sectores que reclamaban preservar el monumento original.

La controversia incluyó presentaciones judiciales, amparos y medidas cautelares destinadas a frenar el traslado. La colectividad italiana también expresó su rechazo y defendió la conservación de una obra que consideraba parte de su legado histórico y cultural.

En 2013, el monumento a Colón fue desmontado, pese a las objeciones que había generado la decisión. Sus dimensiones y características técnicas complicaron la operación: la escultura, construida en mármol de Carrara, pesaba más de 600 toneladas y debió ser desarmada en numerosas piezas.

La disputa se extendió durante años. En 2014, la Legislatura porteña aprobó un convenio relacionado con su traslado dentro de la Ciudad, en medio de las negociaciones entre ambas jurisdicciones sobre el destino definitivo de la obra.

Inauguración del monumento de Juana Azurduy en 2015

La inauguración de Juana Azurduy junto a Evo Morales

El 15 de julio de 2015, Cristina Kirchner inauguró el monumento a Juana Azurduy en el espacio que había ocupado Colón, durante una ceremonia de la que participó Evo Morales.

La escultura de bronce, realizada por Zerneri, medía 16 metros de altura y pesaba unas 25 toneladas. Su emplazamiento fue acompañado por actividades culturales y celebraciones vinculadas con la integración regional.

Durante el acto, Morales agradeció el homenaje a la heroína y destacó el significado político que le atribuía a la obra: “Esta es una forma de descolonizarnos, estamos en tiempos de liberación”.

También recordó las pérdidas personales y materiales que sufrió Azurduy durante las guerras de independencia y la reivindicó como una figura de la lucha por la emancipación sudamericana.

El destino de los dos monumentos y el final de la disputa

La instalación de Azurduy tampoco fue definitiva. En 2017, dos años después de su inauguración, la escultura fue desmontada y trasladada a la Plaza del Correo, frente al Centro Cultural Kirchner, hoy Palacio Libertad.

La mudanza estuvo vinculada con las modificaciones urbanísticas de la zona y las obras del Paseo del Bajo, el corredor vial que conectó las autopistas Buenos Aires-La Plata e Illia y transformó el entorno de la Casa Rosada.

La estatua de Cristóbal Colón, por su parte, fue reconstruida e inaugurada en 2017 en su ubicación actual, en la Costanera Norte, frente al Aeroparque Jorge Newbery y junto al Río de la Plata.

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