18/10/2026 - Edición Nº1349

Farándula

TV RETRO

A 27 años de Por el nombre de Dios: el perturbador thriller religioso que fue furor

18/10/2026 | Canal 13 y Pol-ka pusieron al aire este proyecto protagonizado por Alfredo Alcón y Carina Zampini, entre otros.



En 1999, la televisión abierta argentina fue testigo de una de las apuestas más oscuras, audaces y vanguardistas de su historia. Pol-ka, la productora encabezada por Adrián Suar, ya venía revolucionando la pantalla chica con ficciones hiperrealistas, pero decidió dar un salto al vacío con Por el nombre de Dios, un impactante unitario transmitido por El Trece que combinó el suspenso psicológico, el thriller policíaco y el terror religioso.

La trama giraba en torno a una serie de brutales crímenes rituales motivados por una conspiración milenarista ligada a oscuras profecías bíblicas y sectas clandestinas. En el centro de la escena se encontraba Pablo, encarnado por un soberbio Alfredo Alcón, un hombre atormentado por visiones premonitoyorias que lo convertían en la pieza clave de una red de misterios tan sangrientos como perturbadores.

Elenco de lujo

Para acompañarlo en este claustrofóbico relato, la producción reunió a un elenco estelar de primer nivel. Carina Zampini descolló en el papel de una mujer envuelta en los secretos de la trama, mientras que el experimentado Pepe Soriano aportó toda su jerarquía actoral. El reparto se completaba con nombres de la talla de la mexicana Verónica Merchant y un despliegue de caracterizados actores secundarios que le dieron una densidad dramática poco vista en la pantalla del momento.

Con guiones a cargo de la dupla compuesta por Marcos Carnevale y Marcela Guerty, la miniserie se destacó por su factura técnica impecable. La cinematografía de tonos fríos, las locaciones sombrías y una banda sonora cargada de tensión crearon una atmósfera opresiva que cautivó a la audiencia semana tras semana, demostrando que la televisión local podía competir en estética y narrativa con las producciones cinematográficas de la época.

El éxito de Por el nombre de Dios no solo se midió en sus elevados índices de audiencia durante la noche de los martes, sino en el impacto cultural que generó al atreverse a abordar temáticas tabú como el fanatismo, la fe fracturada y la corrupción institucional dentro de la Iglesia. Su desenlace dejó una huella indeleble en el público y consolidó a Pol-ka como la fábrica definitiva de unitarios de alta calidad en el país.