13/10/2026 - Edición Nº1344

Política

Conflicto en el Atlántico Sur

Petróleo en Malvinas: el Gobierno busca frenar al Reino Unido con una ofensiva judicial

13/10/2026 | Argentina acudió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para impedir la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte.


por Redacción NewsDigitales


El Gobierno de Javier Milei abrió un nuevo frente en la disputa con el Reino Unido por las Islas Malvinas. Esta vez, el conflicto se trasladó al terreno judicial internacional, con una presentación que busca impedir la explotación de petróleo y gas en la Cuenca Malvinas Norte, una zona del Atlántico Sur sobre la que Argentina reivindica derechos soberanos.

La Oficina del Presidente informó este martes que la Argentina presentó una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con el objetivo de frenar las actividades hidrocarburíferas autorizadas unilateralmente por las autoridades británicas.

La iniciativa apunta a evitar que esas operaciones avancen mientras continúa la controversia de soberanía entre ambos países, reconocida por las Naciones Unidas.

El recurso judicial con el que Argentina busca frenar al Reino Unido

La presentación se inscribe en el procedimiento arbitral iniciado por el Gobierno nacional el pasado 28 de septiembre, bajo el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).

Según explicó el Ejecutivo, el pedido se fundamenta en el artículo 290, inciso 5, de esa convención, que contempla la posibilidad de solicitar medidas provisionales mientras se constituye el tribunal arbitral encargado de resolver la controversia.

Este mecanismo permite requerir decisiones urgentes para preservar los derechos de las partes o prevenir daños graves al medio marino, siempre que se cumplan las condiciones jurídicas correspondientes.

En términos concretos, Argentina pretende que se disponga una medida que impida el avance de las actividades de explotación de hidrocarburos en el área cuestionada, antes de que exista una resolución definitiva sobre el procedimiento iniciado.

La solicitud no implica que el tribunal haya ordenado suspender las operaciones: se trata de una medida requerida por el Gobierno argentino que deberá ser evaluada por la instancia internacional.

Sea Lion, el proyecto petrolero que profundiza la disputa por Malvinas

El trasfondo del conflicto es Sea Lion, un proyecto de explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, impulsado por las compañías Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. Argentina cuestiona el desarrollo de estas actividades por considerar que se realizan sin su autorización en una zona cuya soberanía se encuentra en disputa.

El 28 de septiembre, el Gobierno argentino había intimado formalmente al Reino Unido para que, en un plazo de dos semanas, adoptara las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuación de las operaciones vinculadas con la explotación petrolera.

En aquella oportunidad, la administración de Milei también advirtió que recurriría al Tribunal Internacional del Derecho del Mar si Londres no respondía satisfactoriamente al requerimiento.

Cumplido ese plazo, la presentación anunciada este martes concreta la advertencia y abre una nueva instancia judicial en el conflicto bilateral.

El reclamo de soberanía y los próximos pasos

La controversia se desarrolla sobre el trasfondo del histórico reclamo argentino por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como por los espacios marítimos circundantes.

En ese sentido, el Gobierno sostiene que las actividades autorizadas unilateralmente por el Reino Unido pueden agravar la disputa de soberanía reconocida por las Naciones Unidas.

La Argentina también invoca las resoluciones 2065 y 31/49 de la Asamblea General de la ONU. La primera reconoce la existencia de la controversia e insta a ambos países a negociar una solución pacífica, mientras que la segunda llama a evitar modificaciones unilaterales de la situación.

Por su parte, el Reino Unido mantiene su posición sobre la administración de las islas y ha rechazado el arbitraje impulsado por Argentina, al tiempo que defiende la posibilidad de desarrollar sus recursos naturales.

Ahora, el planteo argentino deberá atravesar el procedimiento correspondiente ante la jurisdicción internacional. La CONVEMAR establece condiciones específicas para que puedan dictarse medidas provisionales, entre ellas la evaluación de la competencia del tribunal arbitral y la urgencia de la situación.

De esta manera, la disputa por Malvinas suma un nuevo capítulo judicial, con la explotación petrolera como eje central, mientras el Gobierno argentino busca impedir que avance el proyecto Sea Lion.

En su comunicado, la Oficina del Presidente reafirmó la posición histórica del país con una definición: “Por historia y por derecho: las Malvinas son argentinas”.

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