por Redacción NewsDigitales
La constante aparición de ballenas francas australes muertas en las costas de Puerto Madryn encendió las alarmas de las autoridades locales y provinciales, quienes advirtieron que esta temporada podría registrar el mayor récord de mortalidad de la especie jamás documentado.
El pico de preocupación se intensificó tras el hallazgo de cinco ejemplares sin vida en menos de 48 horas en concurridas zonas costeras de Chubut, lo que activó protocolos de emergencia sanitaria para determinar las causas exactas del fenómeno.
Desde hace varias semanas se observa una preocupante presencia de cetáceos sin vida a lo largo del litoral chubutense. Sin embargo, la situación escaló drásticamente en los últimos días. Ayer por la mañana, una ballena franca austral apareció flotando a la vista de los vecinos en las inmediaciones de las calles Roca y 9 de Julio, en pleno casco urbano.
Este hallazgo se suma a un escenario similar vivido durante el último fin de semana largo, cuando se reportaron otros ejemplares en zonas de alto tránsito como Playa Kaiser, la Curva del Indio, Playa Paraná y la franja costera ubicada entre la sede de Prefectura Naval y el Club Náutico Atlántico Sud.
Frente a este panorama, el Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral (PMSBFA) activó de inmediato los protocolos de recolección de muestras y necropsias para esclarecer los decesos.
Según informó la Secretaría de Ambiente de Chubut, una de las principales líneas de investigación apunta a la presencia de una bacteria en el ambiente marino capaz de generar una infección sistémica en los ballenatos. Asimismo, los equipos científicos evalúan la posible influencia de biotoxinas derivadas de floraciones algales nocivas (conocidas como marea roja).
Desde la entidad gubernamental remarcaron que, además de analizar los tejidos de las crías y adultos hallados, resulta imprescindible realizar muestreos permanentes en las aguas de los golfos Nuevo y San José, a fin de medir los parámetros ambientales y las condiciones oceánicas que puedan poner en riesgo la supervivencia de la fauna.
Científicos e investigadores vinculados al Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET) y al Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) llamaron a la cautela mientras avanzan los exámenes de laboratorio. "Analizar y hacer necropsias para obtener tejidos de buena calidad en cetáceos de gran tamaño es un desafío enorme. Es vital llegar a tiempo antes de que los procesos de descomposición avancen e invaliden los resultados", explicaron investigadores dedicados al monitoreo de mamíferos marinos en el Golfo Nuevo.
Respecto a la pista bacteriana, los especialistas aclararon que la detección de microorganismos en las muestras constituye por ahora una "hipótesis de trabajo que aún debe ser confirmada", dado que no se descartan factores ambientales, sanitarios o nutricionales combinados. Por su parte, la investigadora Valeria D'Agostino (CESIMAR-CENPAT) ha subrayado en análisis sobre eventos masivos en la zona cómo "las biotoxinas en el plancton pueden transmitirse a través de la red trófica marina e impactar drásticamente en la salud de los animales".
El nivel de alerta no es menor. A fines de septiembre, el Programa de Monitoreo Sanitario recordó que en el año 2012 se documentaron 113 ballenatos muertos, la cifra anual más alta registrada hasta ese momento para la especie tanto a nivel local como global. Sin embargo, las proyecciones y registros preliminares que manejan los investigadores para la presente temporada indican que la escala de esta mortalidad podría superar ampliamente los números del 2012, lo que configuraría el evento sanitario más severo del que se tenga registro en la Península Valdés.
Ante este escenario de emergencia ambiental, las autoridades reiteraron las medidas de seguridad para la comunidad local y los turistas:
No acercarse ni tocar a las ballenas que se encuentren varadas o muertas en las playas.
Evitar el contacto de mascotas con los ejemplares o sus fluidos para prevenir posibles transmisiones de patógenos o infecciones.
Dar aviso inmediato a la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y a la Secretaría de Ambiente de Chubut comunicándose al número 280-4670760.